AL TRASLUZ
Escandalín
A dmitámoslo, no todos los días surge un escándalo, ni siquiera a Raphael que lo lleva en su repertorio. Tampoco en nuestro Ayuntamiento. Lo sabemos los p eriodistas, pero también deberían saberlo los políticos. Haberlos, supongo que ha de haberlos, pero hay que hallarlos. El concejal popular Luis Nogal ha reprochado al alcalde de León, haberse gastado 6,42 euros públicos en invitar al ministro Blanco en su visita a León. Más que escándalo, escandalín. No tengo la chequera de Belén Esteban, pero, con tal de no verles matar moscas a cañonazos, les pago yo tales rondas; salvo el puro, pues eso es un vicio. En cualquier comisión de investigación se gasta más en agua mineral, a poco que se reúna; tampoco, en un frenesí de austeridad, vayan a cargarse al sector de hostelería.
Dado el importe, Francisco Fernández pudo haberse permitido el detallazo de pagar de su bolsillo, aunque el artículo 27/2 de la ley de tasca dice: «donde hay alcalde -o sea, dinero público- no paga marinero. Más gravoso para las arcas municipales hubiera sido tener como invitado al rey leonés Sancho el Gordo, quien comía 17 platos al día. En mis inicios profesionales, aún se hablaba de un redactor -ya jubilado entonces- que después de cada viaje, al presentar el recibo de los gastos añadía: «y como el hombre no es de palo-¦tantas pesetas». Consideraba que la empresa debía pagarle, además de la comida en la fonda, sus apetitos sexuales. Un lince de los números. ¿Con tanto problemón real, puede denunciarse un gasto de 6,42 euros? Tampoco le ha gustado a Nogal que el dispendio haya sido con ese ministro, pero a una lengua faltosa como la don Pepiño más vale pagarle cafés que chupitos.
Y la presunta homofobia del Ayuntamiento de Ponferrada, en cuyas bases para la selección de bomberos figuraba como requisito no tener «amaneramiento manifiesto» ha quedado aclarada; fue debido a un corta y pega arrastrado desde otras bases de 1983; mal está trabajar sin fijarse, pero ya no es el escandalazo que prometía. También se quedó en escandalín. Dejémoslo en chapuza. Hay que leer antes lo que se copia. Sea como sea, no todos los días salta un Watergate, ni todas las mangueras son iguales. Dicho sea, claro, sin ánimo de escandalizar.