La opinión del lector
Más robos legales
S í, querido lector, usted va a ser asaltado, una vez
El ejemplo de Rusia, donde todo era de todos y ahora sólo de unos pocos, que han robado a los demás, ahora se repite en un país que consideramos algo más civilizado y avanzado: el Reino Unido. El gobierno británico está vendiendo los bosques. Los ciudadanos se revuelven también ante las reducciones de presupuestos para las bibliotecas públicas y sus posibles privatizaciones.
El paso siguiente es que nos vendan el aire que respirarnos y todo para quitarnos lo que ya era nuestro y pagar de nuevo por ello. Algo parecido acaba de suceder en España, pero con un bien intangible. Han aprobado una ley para controlar y repartir el espacio libre del conocimiento, para poder quitarnos lo que es nuestro ya y hacernos pagar por ello. La excusa que han dado es mostrarnos con temor a los piratas, pederastas, y a los pobres autores que entonces dejarían de enriquecerse. Pero ocultan que la mayoría de los autores se beneficiaría con el conocimiento libre de sus obras, la ciencia se extendería más y que en todo esto quien de verdad pretende ganar es el Gobierno y sus compinches. Detrás de este cerco a Internet está el control a la circulación de conocimiento, la posibilidad de la censura y de apagar una herramienta que hoy es fundamental en nuestras sociedades. Para entender la importancia política de Internet, basta ver la relevancia que ha tenido en la revolución de Túnez o en las revueltas de Egipto. Así, querido lector, proteste y no se olvide en las elecciones de lo que nos hacen. Le robarán, una vez más, aunque lo hagan legalmente y se inventen leyes para comerciar con el aire y hasta con sus sentimientos. No somos pocos los emboscados que seguiremos luchando por la libertad y por el bien de todos, frente a los que han secu estrado nuestras democracias.
Ilia Galán. MADRID
La nueva generación
A pesar de la formación los jóvenes no encuentran la ruta que les lleve a forjarse un buen futuro. Se hallan en una etapa llena de planos oscuros, desmoralizados ante un paisaje saturado de obstáculos. Durante mucho tiempo se ha estado incentivando y fomentando la formación universitaria en detrimento de la enseñanza de oficios. Tenemos exceso de abogados, periodistas y una larga fila de carreras de difícil salida laboral. Las consecuencias son que tenemos un paro del 43% fruto de la mala gestión económica, pero también de una deficiente orientación profesional. Es urgente llevar a cabo una estrategia para reestructurar toda la formación. Es necesario una reforma fuera del alcance e influencia de cualquier ideología. Buscar complicidades es una tarea que debe permanecer como prioridad para poder acceder al mercado laboral. Queda una gran tarea por delante, pero si no se aborda de forma inmediata se confirmará que perderemos una generación.
Fernando Cuesta. VITORIA