Diario de León
Publicado por
CÉSAR CHAMORRO
León

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Vvvaaammmooosss aaa cccaaámmmaaaraaa leeennntttaaa. A 110 en las autovías, nos quieren poner a 30 en las ciudades, como tortugas en la crisis económica, más lentos que el caballo del malo para empezar a quemar carbón en las térmicas; despacín, tranqui, es el primer consejo que recibe un funcionario que acaba de aprobar la oposición por parte de los veteranos; a cero por hora la solución del cruce del complejo hospitalario mientras a los calvos se nos ponen los pelos de las cejas de punta cada vez que una ambulancia se cruza en la autovía; marcha atrás en la solución de los incontables baches de nuestras calles (¿será por eso lo del límite a 30?), ya que cada vez hay más; lo m ismo que en tantas otras cosas.

La cuestión no es que nos sigan prohibiendo o que nos hayan reducido la velocidad máxima en autovías, la cuestión es que si, como es previsible, en el futuro sigue subiendo el precio del crudo seguirán reduciendo la velocidad máxima progresivamente, hasta que lleguen a un punto en que nos obliguen a estar parados (vaya por Dios, qué mal chiste laboral me ha quedado, involuntario, se lo juro) y lo siguiente a ir marcha atrás, es decir, de culo.

Todo esto viene de la mano del desconocimiento. Claro, nuestros gobernantes tendrían que haber leído -algo bastante improbable- a Einstein -algo que es imposible-. Así sabrían que según la teoría de la relatividad, a menor velocidad el tiempo pasa más deprisa en comparación con los que van más rápidamente. De esta manera, nuestros socios europeos, que parece que van a más velocidad en casi todos los sitios y en casi todas las actividades, además de llegar antes van a tener más tiempo, con lo que seguirán haciendo más cosas que nosotros. Al final nos vamos a volver tortugas -¿lo somos ya?- que, como decía Julio Cortázar, son grandes admiradoras de la velocidad, como es natural.

Permítame que me quede con algo más optimista. El Centro Estatal de Enfermedades Raras de Burgos ofrecerá apoyo social y de ocio a 24 personas discapacitadas del CRE de San Andrés del Rabanedo que padecen alguna patología poco frecuente. Olé. Animo a los afectados y a los familiares y para todos ellos la mejor de las discriminaciones positivas. Aquí sí.

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