La opinión del lector
De incompetencias municipales
D espués de la barbaridad de plantar un polideportivo en medio de la calle Real del Ejido, habiendo sitio de sobra al lado, y obligando a los coches con dirección sur a entrar por las calles de este barrio, pensé que era ocurrencia excepcional. Pero parece que las corporaciones, del signo que sean, tienen tendencia a hacer cosas incomprensibles para el común de los mortales (claro que ellos sus motivos tendrán, aunque no se alcanzan a entrever otros que no sean espurios). Si esto lo hizo el PP, ahora son el PSOE y UPL quienes repiten la sinrazón. Como muestra, el parque de Pocoyó, en Papalaguinda, invadiendo el espacio natural de la calzada, retorciéndola, existiendo gran espacio en todo el parque aledaño; ¿servirá esto como excusa de desalojo del Rastro?; y el desaguisado de Fernández Ladreda. Aparte de la infrautilización (dos carriles y la mediana vacíos), se cierra un carril en un pequeño tramo, acción que solo puedo interpretar así: uno, fomento del turismo: que los foráneos que llegan desde la ronda Este y Portillo se vean forzados a entrar en la capital y tentados a quedarse o volver; dos, trasladar las molestias del tráfico de esa calle a las del interior (Murillo -haciendo eslalon-, Miguel Castaño, Campos Góticos, etcétera), quitando calidad de vida a unos para dársela a otros; y tres, ya que se inutiliza sólo una manzana de F. Ladreda, pudiera ser que en ella viviese alguien influyente (oído a más gente); parece mentira, pero es la menos disparatada de las tres. Si en esto consiste el plan de viabilidad de este Ayuntamiento, ahora comprendo a los anarquistas: mejor el singobierno.
Ismael González Millán. LEÓN