EDITORIAL
Discapacitados pero más independientes
Las nuevas tecnologías, cuyas posibilidades son casi infinitas, nos pueden hacer la vida más fácil a todos pero en el caso de colectivos desfavorecidos, como los discapacitados, la aplicación inteligente de determinadas tecnologías se convierte casi en un milagro. Es el caso de la vivienda domótica que va a ocupar la última planta del CRE de San Andrés del Rabanedo, el Centro de Referencia Estatal para la Atención de los discapacitados. La domótica, entendida como el conjunto de sistemas que automatizan las diferentes instalaciones de una vivienda, puede representar una ayuda inestimable cuando hablamos de personas discapacitadas o con movilidad reducida. La domótica, hace posible el control del entorno sin tener que contar necesariamente con terceras personas proporcionando un importante grado de independencia; algo que para estas personas era un objetivo prácticamente imposible. Mandos a distancia, teléfonos móviles, pantallas táctiles o simplemente la voz, permiten cosas tan elementales y necesarias en cualquier vivienda como encender y apagar aparatos, levantarse de la cama, abrir y cerrar puertas, acceder al baño, levantarse de la cama y un largo etcétera. Serán los propios usuarios del centro de San Andrés los que evalúen en su momento la soluciones que se vayan implantando en este -hogar inteligente-
Sólo en la Universidad de Alicante y en la Universidad Autónoma de Madrid se desarrollan experiencias semejantes a la que se va a poner en práctica en el CRE de San Andrés. Estamos hablando de iniciativas de vanguardia en este ámbito, actuaciones pioneras vecinas a la ciencia ficción que exigen importante inversiones. De hecho el hogar digital del CRE de San Andrés le va a costar al Imserso 280.000 euros y servirá también como banco de pruebas para testar todos aquellos productos tecnológicos vinculados con la domótica que las empresas van a sacar al mercado próximamente.
Esta iniciativa situará a León en lugar preponderante y ciertamente referencial en el ámbito de la integración real y efectiva de los discapacitados.