LA GAVETA
Listas de lujo
Las listas de los partidos a la alcaldía de Ponferrada presentan un panorama muy atractivo. Para suerte de los votantes, que tendrán donde elegir. El PP plantea un listado continuista, lo que es lógico vistos los éxitos precedentes. El que gobierna parte con la ventaja de lo realizado, que ha sido mucho. La candidatura del ex alcalde Ismael Álvarez tiene un aura populista, que concuerda bien con su líder y su trayectoria. Ismael dejó su impronta en la ciudad, profundizando en la revolución municipal que abordó Celso López Gavela, que estuvo 16 años en la alcaldía.
Y es que la ciudad ha tenido tres regidores muy eficaces en estas tres décadas. Ellos han capitaneado una radical transformación del municipio en todos sus ámbitos y zonas.
La lista del PSOE me parece excelente. El que no repita ninguno de los viejos perdedores es un gran acierto. El marchamo profesional e ilustrado de los candidatos es muy prometedor. También su ánimo ante un reto dificilísimo. Porque tienen casi todo en contra y porque la realidad política nacional interferirá, aún no sabemos cuánto. También porque el actual alcalde y su corporación pueden presentar una hoja de servicios de muy alto nivel. Donde destaca el premio nacional a la transparencia, lo que es un gran espaldarazo cívico. En las listas de IU y el MASS también se advierte tino y posibilidades. El bercianismo, que tiene un tono más amateur y que va desunido, bregará por su sueño.
Todo ello es estupendo para los ciudadanos. Porque lo que importa no es que gane fulano o zutano, aunque para ellos sí sea importante. Lo fundamental es el interés público. La confianza, la ilusión, la creatividad.
A mí lo que más me preocupa es lo mismo que cuando tenía 19 años y vivía en Ponferrada: la cultura. Entonces la urbe era el cieno cultural: no había casi nada, siendo generoso en la valoración. Ahora hay bastante, pero yo creo que se puede mejorar mucho. Hacia la modernidad y el universalismo. Ponferrada debe capitanear el nuevo Bierzo. Y el nuevo Bierzo de la cultura no puede basarse en los templarios y el botillo. Los templarios y el botillo tienen que ser defendidos, ojo. Pero hay que añadir más cosas. Más verdades, más perfiles. Sin duda el Museo de la Ciuden es algo grandioso y sensacional que le debemos a Zapatero. Un proyecto que cambiará la urbe, a la que añadirá valor y visibilidad.
Pero hay que ir más lejos. No tanto por los fastos, y menos en tiempos de crisis, pero sí por la mejora del nivel educativo y cultural de los ciudadanos. No en el relumbrón sino en la defensa de la libertad y la inteligencia, la sensibilidad y la honradez que la cultura propician.
Ahí espero mejoras, gane quien gane. Ideas, diálogo y cordialidad.