EL AULLIDO
Cohen
N unca podremos olvidar que vino a León disfrazando la necesidad de coquetería sagrada y nos brindó un largo concierto: fue para esta ciudad un premio infrecuente pero justo como infrecuente y muy justo es que le concedan a ese escritor disfrazado de cantante un gran premio literario. Como ya confesó en el libro Leonard Cohen, conversaciones con un superviviente , este singular compositor canadiense no reconoce ninguna diferencia entre escribir canciones y poemas. Y es ese lírico quehacer resplandeciente el que, acompañado de una voz de salmista, hace de su música una experiencia tan poética como espiritual. De hecho coincido con Marc Hendrickx cuando en el libro Leonard Cohen. Un buscador de la verdad asegura que no sólo uno de los grandes compositores de canciones; también uno de los grandes escritores actuales es este budista con sombrero de tango y pálpito de pintor irracionalista, colorista y surrealista... ¿Cohen es un cuadro de Olga Llamas que canta?
Así lo demuestran sus dos novelas publicadas. En la primera titulada El juego favorito -“el juego favorito es el sexo- se cuenta la historia de Breavman, joven gozador e interesante. Pero por encima de la trama destaca la prosa repleta de imaginación verbal y construida desde la fe en el liberador desorden. Y desde esa misma fe está escrita su segunda novela, Los hermosos vencidos, historia sobre Catherine Tekakwitha, especie de musa-virgen iroquesa que ejerce su influjo sobre un grupo de personajes que la buscan buscándose así a sí mismos. Esta novela está narrada en primera persona, sigue un patrón narrativo más clásico, y sin embargo es aún más alocada que la anterior. Además están sus poemarios. Se ve al Cohen místico en La caja de las especias de la tierra , en el Libro de la misericordia , en Comparemos mitologías y en Libro del anhelo ; encontramos al Cohen más cínico y cautivador en La energía de los esclavos , en Parásitos en el paraíso , en Flores para Hitler y principalmente en Memorias de un mujeriego (una buena antología es Un acorde secreto. Canciones y poemas ). Su música está en su literatura pues el mundo de este bardo es ya un territorio compacto y muy elaborado (bien se demuestra en el libro Leonard Cohen by Michael Ondaatje que este músico nunca se ha apartado del repertorio ideológico que aparecía ya en los poemas de su juventud).
En lo que se refiere a sus influencias, pueden destacarse cuatro: el poeta místico persa Rumi, el poeta indio Kabir, su maestro budista Roshi y Lorca. Al fin va un premio para el que se ocupa de la belleza desatendida del mundo... Esa noticia y la exposición de la pintora leonesa Olga Llamas -”que aún puede visitarse en El Albéitar-” esta semana nos han dado luz por duplicado.