EL GALLO
La tragedia siempre une más
Es curioso cómo los funerales reúnen a amigos y enemigos. La tragedia hace olvidar, al menos durante la ceremonia, las pugnas para iniciar conversaciones que tienen al que ya no está como protagonista. Ayer, en la misa de despedida del ex alcalde de La Robla, Emilio Sierra, las distancias se hicieron más cortas, sólo durante una hora, entre unos y otros. Allí estaban todos: la familia socialista, también muchas caras del PP, con su presidenta, Isabel Carrasco, a la cabeza.
Tras saludos de cortesía al vuelo, los grupos volvieron a su formación. Críticos y oficialistas, no faltaba nadie. No menos evidente fue también la distancia entre Carrasco y los que fueran dos de sus hombres de confianza en el pasado mandato: Ramón Ferrero y Cipriano Martínez. Ella, acompañada por el fiel alcalde de Cuadros, prefirió obviarlos, también a Silván.