Un fuego tras otro en el PSOE
No acaba de apagar un fuego el PSOE leonés y se le enciende otro. El de ayer en la Agrupación Socialista de Astorga, que acusa a la ejecutiva provincial de instigar la creación de la comarcal Vega-Sequeda, Maragatería y Cepeda para «desgastar y dividir» al partido en la capital maragata para «mantenerse en el poder siguiendo una política de amiguismo». Duras palabras de la secretaria general de la agrupación, Ángeles Rubio, que transmiten el malestar de la militancia maragata por una cuestión reciente. En el origen del conflicto que ahora se endurece esta la pugna mantenida por Juan José Alonso Perandones y Victorina Alonso, como cabezas visibles, por sentar a candidato, Juan José Simón, en el salón de pleno de la Diputación en perjuicio de Joaquín Llamas, avalado por la dirección y ya con sillón en el Palacio de los Guzmanes. Pero también está la nítida foto de los críticos reunidos en Astorga, con la alcaldesa anfitriona en primera fila y entre los más significados rebeldes.
La nueva revuelta demuestra que siguen abiertas muchas heridas en el PSOE leonés, pese a los intentos de pacificación. No parece que las buenas palabras y las quizá no tan buenas intenciones sirvan para algo mientras aquí y allá sigan afilándose los cuchillos, que son largos, tanto como las noches de trama espesa.