Diario de León
Publicado por
javier tomé
León

Creado:

Actualizado:

Tal como pintan las cosas en el atribulado y penoso presente, el turisteo se confirma como uno de los mayores bálsamos reconfortantes, además de ser eterna promesa de seducción. Así que para mejorar el pésimo estado de ánimo colectivo, nada mejor que lanzarse a esos mundos de Dios con la intención de paladear las dichas y quebrantos que ofrece la ruta. En este sentido, León es un bocado demasiado apetecible como para dejarlo escapar, según prueba el número creciente de asturianos que han disfrutado del muermo canicular en unas tierras, las nuestras, que ofrecen precios asequibles, sol casi garantizado y una gastronomía de toma pan y moja. Después del bache padecido en las postrimerías del pasado siglo, los veraneantes del Principado han recuperado la buena costumbre de recluirse en cualquiera de esos pueblos sudados y bien surtidos de tentaciones para todos los públicos y bolsillos, ratificando que el turismo es un gran invento.

Como todas, León es una ciudad de filias y fobias. Encabezando el apartado repulsivo se halla la madrastrona Valladolid, raíz y fuente al decir popular de gran parte de nuestros males. En cuanto al más agradable repertorio de las filias, nada más característico en las fechas de verano y del dulce inicio otoñal que el discurrir de esos peregrinos que brindan colorido al paisaje urbano y protagonizan un sinfín de estampas pegadas a la cotidianeidad. Siguiendo al paso la filosofía de que las prisas matan, el hecho jacobeo prosigue su perpetua búsqueda de uno de los principales hogares de la espiritualidad cristiana.

En la escuela de vida del Camino de Santiago hay de todo, como en botica, aunque prima el sentimiento de aventura cultural y espiritual que tiene en León uno de sus principales hitos referenciales. Los tiempos cambian pero no ocurre lo mismo con la ruta mágica por excelencia, uno de los principales activos turísticos de la provincia leonesa.

tracking