EDITORIAL
Una decisión necesaria en Valderas
La direccion del PP leonés recibió ayer a través de un correo electrónico la baja del ex alcalde de Valderas, Eloy José Rubio, un gesto que se buscó desde el partido para intentar poner un cortafuegos ante la envergadura que va adoptando el escándalo ocurrido en este municipio del sur de la provincia durante los últimos cuatro años. Tras la publicación en el DIARIO DE LEÓN de los datos de las facturas de comidas por un importe de más de 54.000 euros y del seguro de vida privado abonado por el Ayuntamiento, el PP ha decidido tomar cartas en el asunto y Eloy José Rubio ha dejado de ser militante aunque mantendrá su acta como concejal en Valderas, donde ejerce como portavoz. El PP ha hecho su trabajo en este caso de Valderas para dejar claro que no hay connivencia por lo que ahora todo queda en manos del edil ya que la renuncia al acta es una decisión personal según la legislación española.
Mientras, se siguen echando en falta actuaciones en otros municipios en los que la situación es incluso más grave, como en el caso de Cacabelos donde el ex alcalde socialista no sólo ha dejado el Ayuntamiento en bancarrota sino que acumula una veintena de procedimientos judiciales como consecuencia de su gestión. En este caso de momento la callada es la única respuesta que ha adoptado el PSOE leonés desde el primer momento y no ha movido ficha ante datos tan alarmantes como es el pago de más de cuatro millones de euros sin facturas en este ayuntamiento berciano.
Los dos casos están ahora en manos de la Justicia que deberá dilucidar si existen responsabilidades en ese ámbito, pero existe en quienes ocupan cargos públicos otra responsabilidad, de índole política, que si no la asumen deben ser los dirigentes de sus partidos los que tomen cartas en el asunto. De momento algo se mueve en Valderas. En Cacabelos sigue la huida hacia adelante.