Diario de León

HISTORIASDEL REINO

Hacer lo que tenga que hacer

Publicado por
MARGARITA TORRES
León

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Es la frase lapidaria que el expresidente del gobierno, José Mª Aznar, ha utilizado para resumir, o sentenciar, el cometido futuro de Mariano Rajoy. La gran mayoría, no tanto en crecimiento de votos nacionales cuanto en caída sin freno del PSOE, le permitirá tomar decisiones incómodas o impopulares con la libertad de no depender de los Duranes i Lleidas de turno.

Pero, ¿tendrá la fuerza y los arrestos necesarios Rajoy para emprender las medidas que, desde Europa, desde esas sanguijuelas sin escrúpulos de las agencias de calificación, se le exigen? No son otras que contribuir a estrangular un poco más, económicamente hablando, a un país zaherido por la crisis. De entrada, las primas de riesgo se han disparado. De entrada, también, antes de tomar posesión ya se le demandan medidas que ha de consensuar, en extraño tándem, con el presidente saliente, Rodríguez Zapatero. De entrada, termino, 3.000 millones de dinero suyo y mío, amigo lector, van a ir a parar a ese Banco Valenciano que tan bien ha engrasado sus cuentas que ha caído en una bancarrota fruto de su incompetencia y la de sus gestores pero que, lejos de pagar ellos, acabaremos sosteniendo sobre nuestros rotos bolsillos una vez más.

Ha concluido la semana primera de Rajoy, presidente in pectore. Cataluña, que juega a rectora de España para lo que le place, le «sugiere» que se tomen medidas en Sanidad semejantes a las suyas, que pasan por cerrar quirófanos y dejar sin atender a pacientes. Los gallegos, entretanto, retiran la tarjeta sanitaria a los parados españoles de larga duración, que acaban convertidos en colillas que pisar en la calle. La misma en la que, según alerta Cáritas, cada vez duermen a la intemperie más españoles. Afortunadamente, el presidente de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, advierte que aquí nadie recortará efectivos en Sanidad.

Se acerca el invierno. Muchos de los que con sus impuestos contribuirán a financiar esos 3.000 millones tendrán que vigilar su gasto en calefacción. Otros, con sus ahorros al borde de la inanición, se angustiarán pensando en ese 1 de enero del 2012 sin trabajo. Mientras, todos seguiremos con estupor comprobando que continúan en activo las embajadas de las comunidades autónomas en el extranjero, los asesores, los pagos desmedidos a la incompetencia de los banqueros, al tiempo que se recortarán nuestros salarios, se conseguirá un despido cada vez más libre pero nadie, ni siquiera Mariano Rajoy con su mayoría, abordará como el buen cirujano extirpar el cáncer que corroe a este país y que se llama autonomías. Hasta que no se controle con mano de hierro las salidas de tono de las mal llamadas «autonomías históricas» y se frenen sus excesos megalómanos y chantajistas, poco podremos hacer. ¿Pondrá Rajoy este cascabel al gato?

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