Diario de León
Luis Urdiales
León

Creado:

Actualizado:

En el día que López estuvo a punto de pedir el comodín del público para acertar con tres razones para votar por su partido la cuenta de la credibilidad socialista ya tenía números rojos. Encarnada por las deudas, los beneficiarios de la herencia se dieron a atizar la lumbre de las desavenencias familiares, seguros de que ni la voz paternal de Zapatero era suficiente garantía de que al final del reinado del talante la hijuela iba a dar para todos. El efecto especial de ese descreimiento tiene su mejor exponente en León, donde hace ya medio año que se blanden sables por hacerse con el poder en el edificio en ruinas.

De ahí el mensaje variopinto y confuso que sale de las filas del PSOE, envuelto en actos asamblearios de los que emanan como churros documentos de refundación —y refundición— con fundamentos tan sólidos que se rebaten a los cinco minutos de ser proclamados. La facción socialista más a la derecha reclama un giro a la izquierda y la derogación de las diputaciones, de una tacada, como si no hubiera tenido tiempo de asumir el mensaje de la mareona de votos que saltaron de bando. La catarsis que viene en la formación que se declara vigía y garante del estado del bienestar no deja de ser un aviso para el eterno rival, emborrachado ahora por las apariencias del grito abrumador que salió de los colegios electorales, devuelto a la cresta de la ola en la que navegó hasta que un leonés habitó en La Moncloa, al que no inquieta otra cosa que la fijación que los medios de comunicación nacionales tienen en su jefa provincial. Las barbas a remojar, aconsejaba un cartel en la peluquería de enfrente.

El atardecer del socialismo leonés, hasta ayer encorbatado de burocracia en los despachos del poder, se ve como la gran ocasión, el anticipo del ahora o nunca, para los partidos de la planta baja que hasta ahora no habían tenido más ocasión que protagonizar escenas cinegéticas, de perros de muestra que no iban más allá de levantar perdices para el comendador y dar algo de vidilla a la plaza de la política en ese espacio que emite fundidos del noticiero segunda edición y sálvate de luxe.

López, que se encasquilló al repasar la doctrina socialista mientras trataba de arengar al voto a las bases narcotizadas, anduvo listo a la hora de sortear las corrientes internas del mar rojo leonés. La gestora llega a ocupar el poder interino que algunos apostaban por otorgar a una gestoría dado el estado de déficit, y tiene por delante un camino de transición que va más allá de las citas orgánicas del calendario. Para saber ese futuro no basta con conocer a quién la va a tocar esta vez la tele en la próxima cena de Navidad.

tracking