Diario de León
Carlos Fidalgo
Ponferrada

Creado:

Actualizado:

Yo no me fío. Nos ha dado demasiados motivos para desconfiar. Estoy hablando de Cosmos, la cementera de Toral de los Vados, y de su intención de incinerar biomasa forestal.

No me lo creo, de verdad. Hace seis meses fue necesario movilizar a los bercianos, reunir a ocho mil personas en las calles de Ponferrada a pocos días de las elecciones municipales y autonómicas para que la Junta de Castilla y León se diera por aludida y rectificara la autorización provisional que le había concedido a la cementera en el año 2008 para incinerar residuos en pruebas.

Fue necesario que el sector agroalimentario se uniera a los ecologistas, que peligraran el vino y los frutales además del aire, que un experto en la lucha contra el cáncer como Ángel Alonso advirtiera de los riesgos para la salud de las dioxinas producidas por la quema de neumáticos o harinas cárnicas, o plásticos, o lodos de la depuración de aguas, y que alguien tan respetado como el empresario Jose Luis Prada diera la cara como portavoz de un movimiento hetereogéneo para que la administración se tomara la protesta del Bierzo contra la incineración en serio.

Me cuesta creerlo. Seis meses después de todo aquel revuelo, cuando ya no hay riesgo de que la incineración altere los resultados electorales, ni en las elecciones municipales, ni en las autonómicas, ni en las generales, en plena tregua de Navidad, la empresa reaparece con la fe del converso y anuncia que usará la biomasa como alternativa a «una parte» de los combustibles fósiles que emplea en la cementera —coque de petróleo, hulla y carbón— para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

Si de verdad renuncia al coque, a la hulla y al carbón, que todavía no es una energía limpia por mucho que se empeñe en investigar la Ciuden, bienvenido sea el cambio de sensibilidad.

Pero yo no me lo creo. No les concedo el beneficio de la duda. No mientras la Junta no aclare si la autorización para quemar biomasa puede abrir la puerta, sigilosamente, a la incineración de residuos más nocivos. Y en tanto no sea así, seguiré pensando que detrás de la solicitud de Cosmos sólo hay un lobo con piel de cordero.

tracking