EDITORIAL
Las otras aristas de la crisis
Cuanto más paro hay en la calle más trabajo se acumula en los juzgados. La crisis ha disparado en León los pleitos laborales hasta niveles inimaginables hace sólo unos cuantos años. Los tres juzgados de los Social están al borde del colapso tras cinco años con una sobrecarga de trabajo superior al 40% que demora los juicios hasta una media de quince meses frente a los tres o cuatro que eran habituales. Es una de las nuevas aristas de la crisis económica que se analiza en este periódico en un extenso reportaje. Pero hay otras también recogidas en información. Por ejemplo, que cada año no menos de cuatrocientos leoneses tienen que hacer valer una sentencia judicial, en definitiva una orden de desahucio, para poder cobrar el alquiler de viviendas de su propiedad o echar a los inquilinos. El incremento fue muy acusado en los años 2008 y 2009, pero se ha contenido a partir de entonces probablemente, al menos así lo entienden los especialistas, porque ha caída el número de inmigrantes, un sector de a población directamente relacionado con el problema de la vivienda.
El Gobierno anunciaba estos días las decisiones más drástricas, aunque probablemente necesarias, para el equilibrio y la justicia sociales, para el desarrollo de los servicios, estimular el crecimiento, la investigación y el resto de las facetas que habrían debido contribuir a la salida de la crisis. También otras más discutibles como la supresión de la renta básica de emancipación, que daba un pequeño respiro a los jóvenes, y la subida del IRPF, que no sólo se aplicará en los tramos más altos, sino en todos. Hay, en fin, tantas dificultades en estos momentos que lo razonable es priorizar y que efectivamente las cosas cambien empezando por las que deben servir para reactivar la economía, eliminar burocracia y duplicidad de competencias, controlar el gasto ineficiente y, sobre todo, crear empleo, que es sin duda el padre de todos los problemas.