Diario de León
Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

Juan Nadie

Confieso ser lego en macroeconomía por lo que, lo postcripto, es fruto de la imaginación que provee el sentido común. La Gran Depresión que afectó a EE.UU. hizo aplicar una economía restrictiva tal como preconiza actualmente Europa; cuando los yankee’s percibieron que ese camino llevaba a la catástrofe cambiaron el rumbo, aplicaron la política preconizada por Keynes y nació el famoso New Deal de Roosevelt.

¿Aplicamos entonces el sentido común? Juan Nadie vive en un paraíso (España), todos los meses percibe un dinero del intercambio por su trabajo, que le permite comprar mercaderías a comerciantes que gracias al consumo de Juan Nadie y miles como él pagan impuestos al Estado en forma creciente, no por el aumento de los mismos en porcentaje sino por el incremento paulatino de la actividad económica; también permite a los comerciantes emplear más personal que también pagarán impuestos (IVA, IBI, IRPF) y el Estado recauda más, necesitando crear más fuentes de trabajo. Los industriales venden más, hay que acrecentar la actividad en las líneas de producción tomando más personal para producir más… Más y más actividad en lo denominado círculo virtuoso o de retroalimentación positivo.

El comercio se ve en la necesidad de contratar un dependiente (Juan Nadie, precisamente, para quien existe la posibilidad de cambiar su trabajo) y un «chico de los mandados» para distintas diligencias. La actividad crece no sólo en su negocio, en todo el ámbito de la sociedad española y más gente compra en cada comercio. Pero en la Europa actual, no la de las Naciones sino la «cuasi Confederal» (vamos, ni chicha ni limonada) hay que seguir el dictado del poder financiero y llevar a la práctica políticas restrictivas y… tijera en mano proceder a los recortes, como en su momento se vio obligada hacer Latinoamérica bajo la imposición del FMI; y así les fue hasta que pudieron quitarse de encima el yugo del poder financiero para comenzar a crecer.

En el almacén de mi barrio se vieron obligados a prescindir de Juan Nadie y del chico de los mandados; venden menos y pagan menos impuestos en términos absolutos aunque no en términos relativos; sus ahora desempleados no pagarán IRPF; también habrá menos cotizantes a la Seguridad Social. Además al Estado se le incrementará el déficit para pagar el desempleo a una población creciente de gente sin trabajo, aunque pretenda compensarlo con más subidas de impuestos, más recortes en el gasto, etc. porque entramos en la vorágine de retroalimentación negativa (feed-back negativo) y entonces… cuanto peor, peor.

Resulta pertinente finalizar esta breve reseña con el dato de la recuperación económica en EE.UU. (en diciembre último se crearon 200.000 empleos) gracias a la inyección de dinero provista por la Administración Obama: el «new New Deal».

César J. Tamborini. VEGUELLINA DE ÓRBIGO

Un cese oportuno

La noticia del cese de José Manuel Rodríguez, antiguo gerente del Partido Popular, por parte del alcalde Emilio Gutiérrez, en sintonía con el secretario general provincial del partido, Eduardo Fernández, diputado nacional por León en el Congreso, nos parece justa, razonable y decidida. Rodríguez es esa clase de personajes que no se sabe muy bien en qué emplea su tiempo. En su día fue polémico alcalde de La Bañeza por escaso tiempo, en unos momentos en que la ciudad atravesaba momentos convulsos.

En otro período ocupaba un despacho del grupo popular en la Diputación junto a otras dos joyas de la corona dentro de la política provincial, Antonio Fernández Calvo, ex regidos igualmente de La Bañeza y Manolín el de San Andrés, ex alcalde también de la vecina localidad. En este cementerio de elefantes gastaba hace años sus mañanas el controvertido personaje.

Cuando el bueno de José Antonio Maté abandonó de la noche a la mañana la gerencia del Partido Popular por hastío, y pérdida de la mucha paciencia que derrochó en la casa a lo largo de años, la presidenta provincial aupó a este caballero a la gerencia vacante en régimen provisional.

Puedo atestiguar que la buena estela dejada por Maté fue empañándose rápidamente por la particular manera de ser de el tal Rodríguez, un personaje agrio de carácter y de talante esquivo. Apeado de la gerencia porque no se hacía vida del chico, los mandamases populares lo recolocaron en el Ayuntamiento de donde acaba de ser echado casi a patadas por el alcalde fruto de la vergonzosa acción llevada a cabo. Aplaudimos la rápida decisión de Emilio Gutiérrez y de Eduardo Fernández al conocer el desmán de este vividor de la política.

 Andrés Mures Quintana. LEÓN

tracking