CRÓNICAS BERCIANAS
«No news...»
M e pongo anglosajón porque no soy capaz de hacerme el sueco. Me asaltan por la calle para compararme con un sepulturero, como si yo encarnara a ese periodismo que aporrea las teclas del ordenador como si clavara puntas afiladas sobre el ataúd de este país. Hay gente que no se explica cómo es posible que todos los días difundamos una mala noticia económica. Como si a uno le encantara anunciar sádicamente una mañana que la crisis se ha merendado los chorizos de Molina y otra que la plantilla de la mayor cristalera de la provincia estará medio año al sol. No news, good news , reza una máxima que me resisto a creer que sea periodística, sino más bien su antítesis. «¿No hay noticias, son buenas noticias?». Si esa fuera la receta patriótica, como suspiraba de cuando en vez ZP para combatir la hecatombe, seguramente a estas alturas ya se hubiera llegado a un pacto de Estado de esos que siempre se proponen y casi nunca se cumplen.
A todos nos gustaría ofrecer buenas nuevas que repercutieran en la salud de las más de cinco millones de familias que ya están soportando directamente el azote del paro. Pero ocultar lo que está acaeciendo en el tejido socieconómico, como por ejemplo de la comarca del Bierzo, no soluciona lamentablemente nada. Más bien emponzoña la situación, nublando las previsiones y las perspectivas de una salida airosa a medio plazo. Tal vez en otro momento ese aserto de que las buenas noticias no son noticia latiera ciertamente entre los medios. Pero la sociedad debe ser consciente de que ahora mismo no goza de vigencia alguna en lo económico.
La pena es que no habláramos ya de generación de empleo, de inversiones o de la aceleración de la producción como ocurre en la acerera Roldán, uno de los puntales industriales del Bierzo. Pero tampoco debe soslayarse, sin embargo, como el Consejo Económico y Social (CES) de Castilla y León sólo contempla como vitales para el futuro de la provincia la autovía de León a Valladolid o el AVE hasta la capital y más allá hacia el Principado. Acaso así nuestros nuevos políticos comarcanos sientan un pellizco en sus conciencias y en sus hábitos de trabajo para tratar de que al menos alguno de esos sesudos documentos estratégicos recoja también las autovías de Ponferrada a Orense, a Asturias o el AVE a Galicia. ¿ No news ?... Trompazo gordo que nos aguarda todavía a mayores.