LA LIEBRE
Que viene el AVE
El AVE suena a burla cada vez que se cita en León. Llevamos ya cuatro años de espera desde que se anunció llegada sin que haya aparecido por el andén más que un tren con el morro chato. Va para diez abriles desde que se empezó a planificar un cambio que revolucionaría para siempre la ciudad y sólo hay una estación provisional a la que habrá que rebautizar para hacer justicia semántica. A este ritmo, de tanto descuidarnos, un día nos arrolla y no nos damos ni cuenta de que pasa, porque aquí no va a pasar nada.
Para rescatarnos del bucle esta semana el PP ha aprobado una proposición no de ley. Una de esas cosas que hacen los diputados cuando se quedan sin hielo en el bar del Congreso. Un texto que asegura que se dará la máxima prioridad al proyecto que ya era prioritario, según habían dicho todos los partidos en campaña, y que se sucede después de que la nueva ministra de Fomento, Ana Pastor, haya decidido continuar con la costumbre gallega de su antecesor, José Blanco, y mantenga paralizada la obra con destino a León mientras desvía cientos de millones de euros por la vía del AVE de Galicia.
El chiste hipócrita tiene su sentido encuadrado en la campaña de las elecciones asturianas, como demuestra que los ponentes en la proposición fueran todos del otro lado del puerto. Una fuerza que empuja para acelerar la Variante de Pajares y acabar con la «situación tercermundista», según criticaron, de que los trenes tengan que ir hacia atrás en la estación de León. Un problema que se arreglará —sino al tiempo— con un intercambiador en Torneros para desviar las circulaciones hacia Asturias sin entrar en la capital leonesa, en lugar de activar la integración urbanística. En vez de incentivar ese proyecto con planificación financiera demostrada y aprobada por los bancos que se encargaron de enredar los responsables del Adif para retrasarlo, por orden de Blanco y ante la indolencia de Zapatero, y que ahora mantienen paralizado a ver si muere por inanición, sin que nadie tenga la culpa, los nuevos fontaneros políticos del PP.
Este año tampoco llegará el AVE. En el 2013 volveremos a perder el tren y la oportunidad del polígono ferroviario de Torneros para ser clave logística del noroeste. Hace 10 años que viene la alta velocidad y no la hemos visto.
A ver si ya ha pasado.