FUERADE JUEGO
Agua va
Hace mucho tiempo que los expertos auguran que el agua será el gran tema del siglo XXI. Incluso no son pocos los que ya han aventurado que la Tercera Guerra Mundial surgirá por las pugnas por el control del agua.
Me parece un poco excesivo todo esto aunque sí es verdad que el agua tiene capital importancia. Es un bien escaso y como tal debe tratarse. En la provincia de León ya se vive en cierto modo esta división entre los ricos en agua y quienes la mendigan . Y no sólo es una cuestión geográfica sino de aprovechamiento porque apenas pocos metros abajo de una inmensa presa se pueden encontrar problemas con carencias. Y es que al final todo es cuestión de un aprovechamiento sostenible y sobre todo eficaz de un recurso que como todos es limitado.
Este invierno inusualmente seco ha dejado bajo mínimos los embalses y lo que es más grave los manantiales que deberían surgir tras los deshielos ni están ni se les espera. Y en todo este conflicto surge la necesidad del riego para que las cosechas no se pierdan. Y cómo no, la guerra entre unos y otros por determinar quién tiene más derechos.
En España se ha hablado mucho de pactos del agua, de planes hidrológicos y de otras iniciativas como la que acabó descarrilando a manos del Tribunal Constitucional para dejar la gestión de los ríos a manos de las comunidades autónomas. La iniciativa era el colmo del clientelismo político porque se otorgaba en función del puro arbitrio generado por aquello de dárselo a los propios. En un caso la gestión era para quien lo veía nacer, en otro para la comunidad con más metros de cauce del río... Todo un arbitrio en el que una vez más se echaba en falta una altura de miras para un asunto de capital importancia en el que se hace imprescindible el rigor y la cordura.
El plan hidrológico de Aznar se convirtió en baza política para las contiendas electorales. El PSOE lo empleó sin ningún rubor. Ni el Gobierno de entonces supo o quiso buscar el consenso ni la entonces y hoy oposición aceptó sentarse a dialogar y perder una baza tan prometedora.
La sequía de este invierno debería servir de alerta. En verano habrá problemas serios en muchos lugares. El agua, como todos los recursos, es limitada y exige rigor. Nos quedan meses en los que se convertirá sin duda en arma arrojadiza cual «agua va».