La opinión del lector
Homenaje a Buján
El día 9 el pueblo de Toreno rindió un merecido homenaje a J. Manuel Bujan, una persona muy querida, admirada y respetada, por su sensibilidad, inteligencia y honestidad. Yo recuerdo de niño verlo tocar el órgano en la iglesia, era capaz de tocar en plena consagración de la misa, temas de los Beatles, Bob Dylan o el J’aime de Serge Gainsbourg, por aquella época de sacristán. Por aquel entonces el cura del pueblo, don Nicasio se llevó al seminario de Astorga a cuatro jóvenes del pueblo que eran J. Manuel Bujan, Avelino, Gaspar y a Daniel. Allí cursó sus estudios de Bachiller, para más tarde matricularse en la Facultad de Políticas de Oviedo, donde se licenció y más tarde también lo haría en derecho. Fue abogado laboralista en el PCE en Madrid. A finales de los 70 se viene para Ponferrada a trabajar, más tarde ejerció como responsable del gabinete de abogados de CC.OO. y acabo siendo Magistrado de la Sala de lo Civil y Penal del TSJ de Asturias. Su trayectoria fue ejemplar, tanto como profesional como humana. Personalmente no tuve un trato directo con él, pero si con su padre, Delfín, otra gran persona, entre otras cosas por la gran amistad que tenía con mi padre. Hijo de mineros, su familia había sufrido las atrocidades del régimen franquista y a pesar de eso nunca tuvo el más mínimo rencor.
Toreno le ha puesto el nombre de J. Manuel Bujan al recién estrenado hogar del pensionista, además de ser nombrado ya hijo predilecto. Por último me quedo con esta frase: «La puerta de la vida se cerró amigo, pero siempre quedara abierta de par en par la del recuerdo».