Diario de León
Publicado por
ERNESTO ESCAPA
León

Creado:

Actualizado:

El acercamiento a la celebración de Villalar, que este año nos concede fiesta en lunes, obliga a ventilar una vez más el engrudo de los ataques al ordenamiento autonómico, que es algo que estos días tizna debates y malogra discusiones, ahora más necesarias que nunca. A propósito del déficit de las finanzas públicas y de la Ley de Estabilidad Presupuestaria, se va soltando tinta para enturbiar la controversia. En realidad, la oposición a la estructura autonómica viene de largo y algunos de sus heraldos la mantienen desde el debate constitucional, con silencios que suelen coincidir con su empleo en ese ámbito. Es lo que les ha ocurrido a Aznar o a Rosa Díez, por mencionar a dos destacados partidarios de la demolición. Pero no a Esperanza Aguirre, que aprovechó su visita al presidente para enmendar el Estatuto que rige su gobernación de Madrid.

Más allá de los nombres pillados en contradicción, que nunca asumen la consecuencia de su descubrimiento para pedir disculpas y decir adiós, la coyuntura propicia la reflexión sobre los logros y correcciones necesarias al sistema autonómico. Que no es lo mismo que agitar el avispero. Una vez que el Tribunal Constitucional disipó con la sentencia sobre el nuevo Estatuto catalán la expectativa confederal, lo que procede es hacer recuento de los logros y revisar aquellos excesos que han desvirtuado el modelo y pueden llegar a ponerlo en riesgo. Precisamente el pasado jueves el portavoz de la Junta, José Antonio de Santiago-Juárez, aprovechó su comparencia semanal para alertar de la campaña y recordar que políticas sectoriales respaldadas por observatorios de prestigio, como la Educación, la Sanidad o la Dependencia, avalan nuestra trayectoria autonómica.

También conviene señalar que el éxito de Atapuerca, nuestro reclamo más internacional, se debe al apoyo e impulso de los sucesivos gobiernos de Castilla y León. Mientras la asechanza operativa de las canteras y el campo de tiro militar ponía en peligro su existencia, el Ministerio de Cultura de Javier Solana desestimaba la protección del yacimiento, aduciendo falta de interés. Episodios tan sórdidos como este también forman la historia reciente de España. Sin embargo, los logros indudables del período de gestión autonómica no pueden soslayar sus excesos, que a veces desde aquí vemos lejanos. Y en este capítulo se juntan tanto las demasías funcionales como los despilfarros. Ha habido empeños desmedidos y rutinarias multiplicaciones por diecisiete de organismos que repiten el modelo central. Mientras, se aprecia notable desinterés en la reducción de fundaciones y empresas públicas, así como grave descuido en los anunciados adelgazamientos de la administración. Tanto central como autonómica o municipal.

tracking