Diario de León
Publicado por
ANTONIO CASADO
León

Creado:

Actualizado:

El PP vasco, que preside Antonio Basagoiti, celebra este fin de semana su congreso regional. Una buena coartada para romper el pacto con el PSOE, clave de la estabilidad política vasca de estos últimos tres años. Coartada legítima y probablemente indicada para afrontar el novísimo escenario político que alumbrarán las próximas elecciones autonómicas, con predominio nacionalista, sin ETA y con sus amigos políticos pisando fuerte en el Parlamento de Vitoria.

La ruptura del pacto PSE-PP tiene sentido como una forma de irse preparando para afrontar el nuevo rompecabezas político del País Vasco. Pero no como una forma de indignarse por el hecho de que el Gobierno de Patxi López, le venga haciendo la contra al Gobierno de Rajoy, en todo lo relacionado con la lucha contra la crisis. Sin embargo es el motivo esgrimido por el líder del PP vasco cuando anunció que retiraba su apoyo a López y que, en su opinión, lo mejor que podía hacer el lendakari era disolver el Parlamento autonómico y convocar elecciones. Según Basagoiti, no tiene sentido que el PP apoye en Vitoria a quien ataca al PP en Madrid por cuenta de la agenda reformista dictada desde Moncloa.

Excusa poco creíble. Se diluye en el pragmatismo de este movimiento de Basagoiti. Un regate, un autopase al espacio libre. La idea es ir preparando la consabida diferenciación de su partido ante el nuevo escenario político vasco. La oposición de Vitoria a los recortes de Madrid no es el verdadero motivo. Si lo fuera, el PP catalán también tendría que romper las relaciones con la Generalitat. Y apuesten ustedes a que eso no lo va a hacer Alicia Sánchez Camacho. A pesar de las apariencias, al presidente Rajoy no le interesa en absoluto romper con los nacionalistas de Artur Mas representados en el Congreso.

Otro tanto se puede decir de esa extravagante exigencia del PP vasco para que el lendakari anticipe las elecciones, aunque solo sea al otoño de 2012 (tocan en la primavera del 2013). Ese adelanto solo le interesa al PNV y por eso le faltó tiempo para reclamar del lendakari una cuestión de confianza.

En mi opinión, la ruptura del pacto PP-PSE, que ha funcionado como recuperador de la normalidad democrática después de treinta y tantos años de reinado nacionalista, viene a ser precisamente el resultado de esa normalidad. En Euskadi hoy la gente sale a la calle con los hombros más ligeros. Y en el resto de España no vivimos pendientes de la última ocurrencia soberanista. Aunque puedan volver las ocurrencias, sin pistolas será otra cosa.

tracking