Diario de León
Publicado por
CÉSAR GAVELA
León

Creado:

Actualizado:

El ciclismo es un deporte legendario. El adjetivo está muy gastado pero es verdad. El ciclismo es especial y literario. Está relacionado con las cumbres y las águilas, el frío y la adversidad, el calor, la lluvia y el viento. Los ciclistas muchas veces parecen héroes y lo son.

Ponferrada siempre tuvo un amor grande por el ciclismo. Muchas otras ciudades también lo tienen, pero hablamos de la que será sede del campeonato mundial del 2014. Algo que parece un sueño, que incluso es más que un sueño, y que aunque ahora parece que peligra, soy de los que cree que al final la cosa saldrá. Por el empeño y la ilusión de los bercianos, de los leoneses, de los dirigentes deportivos. Ojalá sea así.

Es de resaltar la defensa de este mundial que ha hecho toda la provincia. Es algo nuevo y hermoso; inteligente. Como también lo sería que toda la provincia de León se sintiera involucrada cordialmente en la aventura de la Deportiva en Segunda División, tan difícil reto. Los blanquiazules son leoneses, no solo bercianos. Y es natural que representen a los aficionados al fútbol de Riaño, de La Bañeza o de Sahagún. Incluso a los de la capital, aunque eso tal vez sea pedir mucho.

En Ponferrada había un ciclista famoso, Emilio Villanueva, que luego fue concejal de deportes. Villanueva era un mito; un ciclista que corría la Vuelta a España en los años sesenta, el mayor prodigio. Vuelta que alguna vez pasaba por Ponferrada. Cuando eso sucedía, todo el mundo le buscaba, le abrazaba, le admiraba. Era como si toda la ciudad corriera la Vuelta sentada en su sillín.

También era un mito Aquilino Manceñido, dueño de un taller de bicicletas del que fui, probablemente, el más repetido y ruinoso cliente. Ruinoso porque Manceñido nunca me cobraba. El taller, muy cercano a la plaza de Fernando Miranda, era un templo del ciclismo, con sus carteles y sus tertulias que hablaban de corredores y puertos de montaña; de escapadas, triunfos y tragedias.

Ponferrada es una ciudad brava, antes lo era más. Y bravura y ciclismo casan bien. Con todo, el mejor ciclista de la zona era un lacianiego, López Rodríguez, que corría nada menos que en el KAS, el mejor equipo del mundo entonces. Allí tenía compañeros sensacionales: Julio Jiménez, Elorza, Gabica, Momeñe, Galera, etc. Al terminar la temporada López volvía a Laciana y se entrenaba subiendo los puertos que separan, y unen, a Asturias y León.

El mundial del 2014 tal vez no represente demasiado para otras urbes grandes y famosas, pero para el Bierzo es el infinito. Y para toda la provincia. No podemos perderlo por mil razones, no solo deportivas o económicas. Porque es mucho más. El gran deporte siempre es más. Hay que defender este mundial como sea; estamos obligados.

tracking