La opinión del lector
Adiós, Carrillo
Ha muerto un guerrero. Se le echaba de menos, cigarro entre dedos, estos últimos años. 97 cumples, han sido muchos superando altibajos y fechorías propias y ajenas en su larga vida.
Asistimos a dos cierres históricos en un mismo año. ¡Qué casualidad! Adiós siglo XX, dijo otro, repasando el perfil de dos personajes célebres con distinto carisma. Diferencias notorias con perfiles paralelos en la distancia y en la cercanía obligada en favor de España.
Militante en la izquierda uno, el otro (Fraga) abanderando la derecha. La pérdida de la guerra que nunca debió haber existido, acaba por exiliar a uno por medio mundo, un medio de olvidar negras hazañas del prolongado siniestro, en tanto el segundo hace su largo recorrido, cooperando desde diversos cargos dentro y fuera del país, a recuperar la España decaída.
Ambos fundan su propio partido. Carrillo, hijo de militante socialista y portavoz temprano de la izquierda, funda el PC y no tarda en ganar la secretaría del partido. Vicisitudes de uno y de otro en la historia de sus propios partidos. Se renuncia al marxismo leninismo por una parte, en tanto en otra vertiente los nuevos tiempos instan un giro hacia el centro con cambio de siglas: PP.
Con los giros comentados, llegan las sucesiones en un perfil histórico resumido. Las críticas por los propios afiliados y por la oposición en ambos bandos provocan reajustes respectivos. A Carrillo, avanzado el tiempo le sucede Gerardo Iglesias y otro tanto hace Fraga al ceder las riendas a otros subalternos más ágiles según la edad.
A modo de retrovisor destacamos la década de los 70 por los eventos importantes devenidos en la democracia moderna estrenada esos años y prolongada hasta nuestros días.
Incidir en la gran categoría política y la integridad humana conocida de ambos personajes en cuanto a posibles corruptelas. Fraga, un gran estadista liberal conservador, que le valió una constante crítica antifranquista a lo largo de toda su vida, obra de la izquierda especializada en lanzar sarcasmos y san benitos, al opositor sin más razón que descubrir, afear el pensar diferente y ganar el poder poco convincente.
Los tales no se miraron nunca en el espejo, para darse cuenta de la gran transformación sufrida.
Carrillo, como opositor moderado. Todo tuvo su mérito en el camino largo de la transición, sin olvidar el papel de Adolfo Suárez, y los otros ponentes de la Constitución, algunos ya fallecidos, compañeros de Fraga en la difícil tarea que los españoles, en su mayoría respaldan hoy. Gracias a los esfuerzos de los protagonistas, y en lo que se refiere a estos dos hombres célebres fallecidos en el 2012, ¡Descansen en paz!
Ángel Carvajal Carrera. LEÓN