Diario de León
Carlos Frá
León

Creado:

Actualizado:

En el Camp Nou hubo empate. Empate en el marcador, empate a goles entre el argentino y el portugués, incluso empate en penaltis dudosos y quizás fue lo mejor. A nivel deportivo la temperatura extrema que se alcanzó hace un par de temporadas se había ido rebajando pero esta vez se calentó el asunto desde un punto de vista meramente político. El resultado del partido en lo deportivo dejó a unos y otros con una media sonrisa porque lo importante al final era no perder. Y quizás en lo político también ha sido lo mejor cuando alguien había decidido que con el balón estaba en juego algo más que el orgullo futbolístico.

Como resaca a ese planteamiento tan irracional el CIS publicó ayer una de sus periódicas encuestas en la que se detectaba un fuerte incremento en el número de personas que apoya una recentralización del poder español y el final de las autonomías. Sociológicamente hace tiempo que se barajaba esa hipótesis y ahora los datos demoscópicos así lo avalan.

El órdago lanzado en las últimas semanas desde Cataluña sólo ha servido para elevar el hartazgo existente en muchos ciudadanos hacia los nacionalistas hasta el punto de que se oyen voces que apuestan por un «que se vayan y nos dejen en paz de una vez».

El egoísmo exhibido por esos nacionalismos excluyentes tiene consecuencias reales. El presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, lo ponía de manifiesto la semana pasada en la Conferencia de Presidentes Autonómicos cuando reclamaba algo tan simple y quizás tan elemental como un catálogo de servicios y prestaciones que sea igual para todos los ciudadanos de España, y con las garantías de dinero suficiente para que sea una realidad.

Nada más justo que la igualdad y más en un sistema democrático como el español. Y nada más irreal si se tiene en cuenta el actual reparto de dinero.

El Estado de las Autonomías se ha convertido en una gran trampa de la insolidaridad. Ha sido un suma y sigue con unos nacionalistas exhibiendo una voracidad insaciable que siempre encontró respuesta de algún oportunista como la actual de Rubalcaba que ahora se hace federalista cuando lleva en coche oficial desde antes de que se creasen muchas autonomías.

Dicen que lo que más enerva a los radicales es la indiferencia. Dudo que ese sea el camino. Aquí nos estamos jugando al menos el empate en nuestros servicios e infraestructuras.

tracking