La opinión del lector
Gracias, Antonio Núñez
El día 30 Antonio Núñez hizo un homenaje (que lo fue para mí, su familia y amigos) en este periódico a José Luis Ropero García, político honrado y de vocación allí donde algún día los hubo, alcalde de su querido San Andrés del Rabanedo y, durante 15 años de su vida, político activo e implicado en la política social y comunitaria de este municipio leonés desde el trabajo honrado y comprometido, dedicando toda su vida a sus gentes, a sus convecinos, al pueblo llano.
Cierto es, estimado señor Núñez que no he conocido ni tengo referencia de que otro existiera, que Ropero entró en el Ayuntamiento de San Andrés del Rabanedo con bicicleta, casa de protección oficial y familia numerosa y salió de él más rico en familia numerosa, sin bicicleta pues se la robaron, y con el mismo piso de protección oficial de 85 metros cuadrados, donde vivíamos felices nueve y algunos años hasta diez personas.
Ropero nos dejó la prueba de que se puede trabajar por el pueblo y con el pueblo de una manera eficaz, honrada y transparente. También es cierto que ningún otro alcalde siguió su ejemplo y menos en bicicleta. En esos años en los que fue alcalde no hubo privilegios políticos ni despilfarro, y que en cuanto él desocupó la alcaldía esto cambió y por denunciar y no dejarse comprar le buscaron su fin como político pero nunca pudieron manchar su nombre, brillaba con luz propia no robada.
Gracias señor Núñez por recordar de una manera tan linda y real al paisano que fue mi padre, gracias por el cariño que desprenden sus palabras, gracias por llenar mi corazón y mi orgullo esa mañana de domingo, gracias por su buena, valiente y comprometida pluma en éste y en todos sus artículos. Espero poder deleitarme con sus escritos muchos años. Gracias, señor Núñez.
Preguntas por las
cuencas mineras
Aparte de la buena noticia que supone crear un sello de calidad para el carbón autóctono frente al de importación (también llamado de especulación), no se puede bajar la guardia ni permitir que una excelente idea termine en saco roto; sobre todo cuando la propia ciudadanía somos los peores enemigos de nosotros mismos.
También se ha de incurrir en inteligente desobediencia frente a la ineptitud del ministro de Industria (Energía y Turismo) debido al trato distinto que da a la minería y a las empresas petroleras. Asimismo, es innecesario que las empresas mineras presenten planes de cierre para conceder ayudas públicas del Ministerio de Industria porque el carbón nacional es más competitivo, tampoco se ha de reducir la producción; debido al daño irreversible que se podría causar a las cuencas mineras (ya de por si castigadas por la despoblación y otras reconversiones industriales de gobiernos anteriores) y el riesgo de cubrir las puertas al cáncer de la especulación de Goldman Sans, que saca tajada en forma de inmorales beneficios basados en la codicia, explotación laboral (fomentando el trabajo infantil), además de subidas en el precio de la luz.
Por eso es rentable para el contribuyente mantener abiertas las minas de carbón autóctono y celebrar que por fin alguien de la Unión Europea entre en razón. Por ello, siendo una fuente energética producida en el propio país, no es necesario importarla, con el consiguiente ahorro de divisas que ello conlleva.