La opinión del lector
Canción del minero
Coincidiendo con el conflicto minero es inaceptable que el tristemente famoso grupo Goldman Sachs pretenda especular con el carbón de importación para las térmicas en una dudosa operación especulativa multiplicando sus inmorales y escandalosos beneficios, no importándoles de dónde vienen; sabiendo que aún —desgraciadamente en pleno siglo XXI— y países con regímenes como el caso de China, donde se encuentran las minas de carbón más peligrosas del mundo y empresas que explotan al obrero con jornadas laborales interminables, sin asegurar, con salarios de hambre y dolor.
Éste fue uno de los motivos de la revolución del 34 —seguido de empresas que miran más los beneficios que la seguridad, apareciendo así los accidentes y demás—, debido a que hace 60/70 años también pasó esto en nuestro país; además de la lacra que es la explotación infantil en condiciones inhumanas, mientras que cerramos nuestras minas y mucha gente ha de irse fuera de España sin que la clase política haga nada al respecto, sobre todo cuando emigrar no es un juego por todo aquello que se queda atrás, no siendo abandonar la tierra donde se ha nacido o crecido.
Por eso se ha de potenciar nuestra minería —igual que las industrias que tenemos del calzado, acero y naval en nuestro país—, cerrando el grifo al carbón foráneo y especulaciones sin escrúpulos como el antes citado, acusado de fraude por la Comisión del Mercado de Valores estadounidense.
A esto hay que añadir la hipocresía y doble rasero de los mercados debido a que Holanda es de los que más se opone a las ayudas al carbón asturleonés y aragonés, mientras que el puerto holandés de Rotterdam tiene un movimiento importante de millones de toneladas de carbón foráneo.