La opinión del lector
No quiero ser honrado y ejemplar
Quisiera comentar El Gallo del 4 de diciembre, donde se habla de la ejemplaridad de Mireya Pigere, alcaldesa de Santovenia de la Valdoncina, por la decisión de reducir el IBI y por la bajada de las retribuciones por asistencias a plenos a los concejales. Contaban que la habían mostrado como ejemplo político en el programa Más se perdió en Cuba , de la fanática y reaccionaria Intereconomía.
En estos tiempos puede ser un modelo de ejemplaridad bajar el IBI (una media de 6 euros en cada recibo), pero bajando este impuesto directo en realidad se beneficia a los que más tienen. Y si esa bajada se hace subiendo los tributos indirectos, que pagamos todos los usuarios por igual sin importar el nivel de renta (como es el caso de la tasa de basuras, un 30%; las actividades culturales, un 13%; las actividades extraescolares, un 19%) y a ello le sumamos la supresión del servicio de comedor escolar, negándose a sufragar una parte del coste de la contratación de un cuidador (cuyo coste es inferior a los 1.000 euros al año) para los niños que llevan la comida, quizá esta señora no sea un ejemplo.
Si coge rabietas más propias de la infancia por un comentario sobre la convocatoria de un pleno extraordinario cuando hubo otro días después sin contenido urgente alguno, yo prefiero no ser ese ejemplo.
Si rebajar las asignaciones por asistencia a los plenos de 150 a 30 euros cada tres meses, lo que suponía un coste de 4.800 euros, pero no las Juntas de Gobierno, que se celebran cada 15 días, en las cuales los asistentes cobran 150 euros, lo que supone un coste de 14.400 euros es ser ejemplar, no quiero ser ejemplar.
Si por permitir y favorecer infracciones urbanísticas graves, infringiendo el Reglamento y la Ley de Urbanismo de Castilla y León, dando servicios en terreno rústico, se es ejemplar, yo no quisiera serlo.
Si entorpecer la labor de la oposición, negando hasta la realización de fotocopias de documentación o o entregarnos las actas de la Junta de Gobierno con casi dos meses de retraso, o intentar evitar que se grabaran los plenos es ser ejemplar, yo no soy ejemplar tampoco.
Finalmente, si los impuestos que paga el vecindario del municipio sirven para financiar servicios que favorecen a personas no empadronadas, ni residentes en cualquiera de los cinco municipios, ahí están los precios públicos de la guardería infantil, las actividades de Verano, la Ludoteca, etc, que no difieren la cuota entre empadronados y no empadronados, es ser ejemplar, no quiero serlo.
Francisco González. PORTAVOZ DEL PSOE EN SANTOVENIA DE LA VALDONCINA
Recorriendo Buenos Aires
Coincido plenamente con la opinión de María Jesús Soto en su análisis del 12 de diciembre («Desbancarización de la economía española») sobre la necesidad de que las empresas españolas acudan al mercado de capitales (ahorro interno) en lugar del mercado financiero internacional (generador de endeudamiento externo). Y la pregunta que se hace en cómo lograrlo, puede obtener respuesta en el ejemplo de Argentina (por supuesto adaptándolo a la idiosincracia española), donde a través del «cepo» cambiario se pretende hacer olvidar al ciudadano el ahorro en productos financieros (inversión en dólar, con la consiguiente fuga de capitales; plazos fijos, etc.) para generar ahorro interno invirtiendo en el mercado de capitales. Un ejemplo reciente es la colocación de bonos de YPF dirigidos al pequeño ahorrista, cuyo importe fue suscripto en 24 horas con compras —en la mayoría de los casos— inferiores a 10.000 dólares.
César J. Tamborini. VEGUELLINA