EL RINCÓN
Ha nacido una estrella
Siempre eran los mismos actores los que actuaban en el tinglado de la eterna farsa. Para no incurrir en la monotonía se ha hecho preciso renovar el elenco, aunque no varía el argumento de la obra y ha nacido una estrella: la señora de Bárcenas. La Fiscalía Anticorrupción ha descubierto nuevos ingresos sospechosísimos a nombre de esta buena señora que no tenía trabajo cuando llevó el dinero al banco. Se llama Rosalía y ha declarado al juez que todas las cuentas las llevaba su marido, que es un fenómeno para eso de los números. ¿Por qué no creerla? Puede ser una mera transportista inocente, del mismo modo que es inocente y no tiene la menor culpa de que su marido sea llamado Luis «el cabrón». Todo se aclarará.
Lo que más les urge a la Policía y al juez Ruz es que el Partido Popular le remita la documentación sobre las donaciones que recibió entre los años 1990 y 2008. Tiene interés en cotejarlas, a ver si coinciden con los innumerables papeles del ex tesorero. No debemos desconfiar en principio de la inmensa generosidad de los donantes, que se quitaban el dinero de su boca para que lo devorara la organización en la que tiene puestas todas sus complacencias. Hay que creer en el desprendimiento de los ricos, aunque desdichadamente carezca de precedentes. ¿Por qué no va a existir un núcleo de personas adineradas y desinteresadas capaces de repartir parte de lo que le sobra. La Ley de Financiación de Partidos Políticos insiste en ponerles pegas y para colmo irrumpe en escena doña Rosalía.
Son ganas de complicar las cosas, ahora que el presidente de Bankia, Goirigolzarri, asegura que el gorigori está resuelto y no hay ningún banco en España más solvente. Dan ganas de imitar al Rey y pedir la baja por una larga temporada prolongable, pero tenemos curiosidad por saber qué hizo Bárcenas con su fortuna, qué va a hacer Montoro con los partidos que no pagan sus impuestos y, sobre todo, qué va a ser de nosotros.