La opinión del lector
La Ley de Montes, pero ¿para quienés?
Hace poco me comentaba un amigo que un vecino suyo se acercó a la orilla del río para coger cuatro palos secos para encender una estufa y cuando ya los tenía en un montón llegaron los guardias civiles del Seprona y le dijeron que o los dejaba allí o le sancionaban. En este país das «una patada a una piedra» y sale un iluminado creando una ley. Me sorprende ver cómo están algunos ríos, llenos de maleza. La mucha madera acumulada en las orillas provoca atranques que cuando vienen las lluvias y la nieve arrastran y provocan que se fundan en agua los terrenos cercanos, como huertas, prados y fincas. Sin embargo, los pantanos de propiedad de las empresas hidráulicas cuando sueltan el agua lo hacen por debajo, en vez de soltar el agua por arriba; con lo cual arrastran todos los posos de los pantanos por el río, en esta ocasión nadie les dice nada.
Es una vergüenza ver como el río está descuidado y sale el agua negra, luego queremos hacer playas fluviales. Mis preguntas son: ¿Por qué no dejan que la gente se lleve esa leña muerta? Así quedarían limpias las orillas. ¿Por qué las hidroeléctricas se empeñan en dar la suelta del agua por abajo en vez de por arriba?, no me vale que digan que pierde capacidad un pantano por los posos, que los limpien cuando están vacíos.
¿Por qué se hizo una ley de montes desde los despachos por personas que ni siquiera conocen los entornos forestales? o eso creo. ¿Quién gestiona el tema de la masa forestal? ¿No será que la Junta pretende gestionar el monte y quitar todas las competencias a los pueblos?
Pues tanto los ríos, (me refiero al río Sil en este caso) como los montes están en la misma situación, no es de extrañar que cuando se produce un incendio no haya acceso fácil, sobre todo con la maleza que hay, y haya que usar medios técnicos más caros para dicha extinción. Hubo una época, en los 80 en la cual dos veranos me tocó ser brigadista de Icona. Se apagaban más incendios y con menos medios y todo debido a que los montes estaban más limpios y había menos destrozos en fincas porque las orillas de los ríos estaban más limpias. A quien corresponda le pediría que hagan leyes que se ajusten al entorno, y no el entorno a las leyes.