TRIBUNA
Eramos pocos y...
Una vez que va amainando la tormenta política, originada por la moción de censura del Ayuntamiento de Ponferrada, hago unas reflexiones sobre lo que ha sucedido y lo que puede suceder en los próximos comicios, pudiendo decirse en ambos casos el conocido refrán de «eramos pocos y parió la abuela».
En el primer caso, no han sido pocas las críticas que estaba recibiendo el sr. Folgueral, por presentar la moción conjuntamente con el grupo del sr. Álvarez, para que aparezca después el sr. Rubalcaba, desautorizando su forma de proceder y conminándole a que renuncie a la Alcaldía, acuciado por la fuerte presión interna de su propio partido, ya que en caso contrario sería expulsado del PSOE, como así ha sucedido, obligando además a Rubalcaba a realizar un ajuste de competencias en los cargos de la cúpula del partido para que nunca más suceda una cosa parecida.
Desde luego el papelón de todos los organismos jerárquicos del PSOE en este tema ha sido surrealista, apareciendo Óscar López, repitiendo infinidad de veces, para proteger a Rubalcaba, que se ha equivocado él, como sí la dimisión de Álvarez, antes o después de la moción de censura, tuviese alguna importancia, cuando la realidad es que todos los órganos de dirección del PSOE lo que censuraban fue la conducta y condena que tuvo antes el jefe de filas de la agrupación IAP, sr. Álvarez.
Qué solo se encuentra, sr. Folgueral. Como nuevo alcalde de Ponferrada, tendrá una oposición dura, no le respalda ningún partido político, tendrá siempre encima la espada de Damocles del sr. Álvarez, mintiendo cuando dijo que no dio la mano a Álvarez, la foto le delató. Como se ha visto la moción tampoco contaba con la aprobación de Ferraz, teniendo la vergüenza reflejada en la cara al no atreverse a recibir el bastón de mando de las manos de Álvarez, a pesar del grupo «claquero» que en el salón de actos aplaudía su intervención y cortaba constantemente con sus gritos las palabras de su oponente.
Su discurso de golpe de Gobierno a la Alcaldía fue vacío, plano, sin contenido de actuaciones, su única argumentación giró en estar cerca de los ciudadanos, otra falsedad más. ¿Ha consultado con sus bases para tomar la decisión que llevó a cabo? No he leído ni una sola noticia en este sentido y además está expulsado del PSOE.
¿Merece la pena gobernar en estas condiciones? Decididamente no. Sólo la ambición política puede llevar a cabo semejante actuación; prueba de ello son las críticas que ha recibido de propios y extraños, únicamente Ponferrada y sus ciudadanos son los que pagarán las consecuencias.
Se queja Álvarez de que le han juzgado dos, cuatro y hasta un sinfín de veces por el caso Nevenka. No eche la culpa a nadie, sino a Vd. mismo, por resucitar lo que estaba muerto pero no olvidado, apareciendo nuevamente en el candelero en toda España por su condena de hace algunos años.
¿Se creía que su postura de dejar el acta de concejal, al día siguiente de la moción de censura, sacrificándose por Ponferrada, iba a ser suficiente para dignificar su pasado? Pues ya ve, su acción de tirar la piedra y esconder la mano no le ha dado ningún resultado, y al final de este camino que solo se va a encontrar también Vd.
El alcalde saliente, Riesco, también se ha encontrado muy solo en esta moción dentro de su propio partido, teniendo curiosamente sus mejores aliados en el Partido Socialista, ya que de su partido pocas manifestaciones de apoyo recibió antes de la moción por no decir ninguna. ¿Dónde estaba la presidenta del PP en León, que no ha dicho ni esta boca es mía? ¿Quizás no quería salir a la palestra para que no le recordasen los ataques que ha tenido por otras cuestiones? ¿Ha dicho algo el presidente de la Junta? Únicamente después de los contundentes ataques del PSOE a Folgueral, algún dirigente de segunda fila ha hecho someras declaraciones.
La gran diferencia entre su soledad, sr. Riesco, y la del sr. Folgueral es que Vd. tenía toda la razón y el apoyo de los que le votaron, como se vio en el acto que llevó a cabo en el Hotel Ponferrada Plaza. No se preocupe, que si un día vuelve a ser alcalde, todos estos que han estado sumisos en su partido, se desbordarán en parabienes.
Todas estas soledades y ambiciones políticas, me llevan a reflexionar en lo que pueden ser los próximos comicios en Ponferrada porque todos desean el poder.
¿Tendremos dos candidaturas de partidos regionalistas más fuertes debido a estos vaivenes? ¿Tendremos una candidatura del PSOE encabezada por Fogueral? Alguna indirecta ya ha tirado al no considerarse tránsfuga. ¿Tendremos una candidatura encabezada por Álvarez y Folgueral?. ¿Tendremos una candidatura encabezada por Álvarez y otra por Folgueral y sus pocos acólitos? ¿Tendremos una candidatura del PP con Riesco? ¿O quizás tendremos dos candidaturas una del PP y otra de un nuevo grupo de Riesco y sus afines?
Espero que los ciudadanos de Ponferrada, ante tantos cambalaches y tal marea de posibles candidaturas, cuando tengamos que emitir el voto, no caigamos en las trampa que nos tienden, sepamos separar el trigo de la paja y demos el voto al que de verdad lo merece, pensando solo en hacer una Ponferrada más grande en todos los aspectos, mejor para sus ciudadanos y no por egoísmos personales.