CRÓNICAS BERCIANAS
Más vino
Refresca como un godello de ribetes dorados paladear el último balance exportador al alza de los vinos de calidad de la Denominación de Origen Bierzo entre el cada vez más amargo sabor de la declinación supina de casi todos los resortes económicos de un territorio, que hasta no hace tanto era el principal motor económico-industrial de la provincia de León. Aunque parezca un pírrico consuelo frente a la defenestración entre otros del sector carbonero que lamentablemente aún no ha mostrado su faz más mortífera y que lo hará en breve salvo que este puñetero Gobierno se entere de que está sacrificando a miles de familias, el crecimiento de las ventas internacionales del sector vinícola hasta sobrepasar los dos millones de botellas, es más que una gota de mencía en el desierto de la crisis que arrecia y arrasa esta comarca por días, incluso por horas.
Resulta un indicativo perfecto de que «sí se puede». Sí te dejan mínimamente; y sí cuentas con un empresariado que pese a las dificultades que lleva encontrando mucho tiempo para financiarse y que frente al desplome del consumo en el mercado nacional en ningún momento ha bajado los brazos, echándose a viajar por el mundo y a aprovechar los pocos incentivos institucionales que se destinan a la internacionalización, parece que es posible sacar la cabeza del agujero. Y eso que algunos aún encierran la sensación de que en la difusión de los datos alentadores del crecimiento de la exportación por parte del Consejo Regulador de la Denominación de Origen, este organismo controlador sigue sin poner toda la carne promocional en el asador. Al menos, en la misma dosis en la que lo hace la iniciativa privada. Tal vez ese déficit pueda resultar uno de los factores que hayan contribuido a oscurecer un tanto el balance del 2012 en el sentido de que el repunte del 14,4% del último ejercicio dista bastante del incremento del 42% que se conquistó durante el 2011.
En todo caso haría falta trasegar más de una cosecha de excelente mencía o ser muy estúpido para pensar que sólo con la exportación en factible combatir la caída de ventas de los Bierzo, y lo que es peor de precios, en el mercado doméstico. Y tal como está el panorama es posible que el consumo de vino termine disparándose por aquello de lo de olvidar las penas. Aunque me temo que será lamentable del a granel, a cincuenta céntimos el cántaro.