Diario de León
Publicado por
PEDRO TRAPIELLO
León

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Todos hemos fantaseado alguna vez con ser invisibles... y no solamente en esos trances del ¡trágame, tierra! , sino por gusto morboso, por meticones... y por poder colarnos en las más altas torres o en las pocilgas de lo inmoral con total impunidad (transparencia lo llama ahora incluso la ley). A este soñar ayudó mucho la literatura... y el cine, más.

Ahora es la ciencia y no una película quien realiza la fantasía: con una simple fotocopiadora 3D cualquiera puede fabricar en casa (en una noche) una capa o pantalla que hace invisible al objeto o persona que esté detrás.

El invento es viejo , fue un encargo hecho a los científicos hace años por el ejército norteamericano, el mismo que también inventó internet en su día... o el velcro (el uso militar de la ciencia es allí una prioridad de Estado).

Hace días, científicos de la universidad de Duke, Carolina del Norte demostraron que esos artilugios o capas del hombre invisible se pueden elaborar hoy con materiales muchísimo más baratos y con tan sólo una de estas fotocopiadoras 3D, que sólo cuestan dos mil euros y con las que ya se fabrican pistolas de las de matar, aunque parezcan de plástico y quieran ahora prohibir su venta o difusión.

Al fondo del bar, Manolín Ornate leía admirado la noticia... volvió de Madrid, se acabó, está canso de curricular y enfurecerse, pero ante esa noticia se le puso cara afilada de pícaro voraz que ve talegón abierto... y le comentó a don Sócrates: ¿se imagina usted salir de casa con pistolita y esa capa invisible?... y ríase de la capa de Luis Candelas y su trabuco... con este camuflaje, sin que nadie se entere, se presenta usted después en casa del Blesa, del Bárcenas, del Bigotes.... o directamente les asalta en el camino a sus Sierramorenas particulares, zás, alto ahí... y va usted y les dice que les vende esa capa progidiosa.... ¿eh?...

Pues pueden pasar dos cosas, le dijo Sócrates... primero, te denunciarán por acoso (es gente adicta a la querella)... y segundo, te llamarán gilipollas y quizá te expliquen por qué: esas capas las tienen ellos hace muchos años y, gracias a ellas, ningún político que estuvo a su lado les vio jamás robar a maza.

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