La opinión del lector
Stop a los herbicidas
Hemos podido comprobar esta primavera que por nuestras carreteras en vez de personal de mantenimiento y máquinas desbrozando circulan camiones de la Diputación o del Ministerio desde los que se fumiga indiscriminadamente las cunetas, arcenes, alrededores de casas y fincas particulares (seguramente con productos que tienen el glifosato como principio activo, relacionado con 20 efectos adversos para la salud por la EPA (Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos) que lo ha clasificado como sustancia tóxica de clase III y cuyos efectos nocivos han sido demostrados por diversos estudios científicos. Esta práctica, innecesaria por existir alternativas inocuas que generarían empleo y actividad económica, pone en peligro nuestra salud, destruyendo acuíferos y dañando nuestros ecosistemas. Los ciudadanos y ciudadanas deberíamos exigir que nunca se usen en espacios públicos, como ya se está haciendo en varios municipios, entre ellos el de Vitoria, y se establezcan protocolos de utilización tanto en zonas urbanas como rústicas porque no sólo afectan a los que lo compran sino también a los vecinos y bienes comunes como el aire, el agua la flora y la fauna autóctona, incluso en fincas colindantes porque hay pendientes. Hacemos un llamamiento urgente a los diferentes colectivos y organismos para frenar esta forma de actuación tan nefasta en nuestra provincia y en todo el territorio nacional.