CORNADA DE LOBO
Ir de «criaos»
Tómese la oferta como guindilla al culo: si la Merkel quiere a cinco mil jóvenes españoles trabajando bajo su faldón industrial, no es por hacerle un favor a España, sino porque necesita lubricar su economía , que es por donde más gozo le entra.
Sin embargo, nuestra ministra de Trabajo no entiende la fuga de esos cinco mil (ni de los quinientos mil que les preceden) como un exilio laboral, sino como mobilidad exterior y una espléndida oportunidad de viajar, conocer y formarse... y lo dijo como quien dice ¡alegría!, mientras su coro añadía que no hay que dramatizar, cáspita, que Europa no es el extranjero , o sea, no emigraron, no se han ido... tras lo cual, la tía se nos ha puesto en el centro del autocar confiando en que la peña admirada y juvenil le cante lo de «¡qué buenas son las madres ursulinas... qué buenas son, que nos llevan de excursión!».
Es « la Báñez» ... que si fuera femenina, sería « la Bañeza» ... ahí la tienes... ha inventado un nuevo tipo de jóvenes: son como nuevos erasmus (no erectus), pues van a formarse a Europa... ¿la diferencia?... ahora no van becados, sino a por bocado y poco más, a por empleos de setecientos euros que quizá aquí despreciarían... y eso es ir de criaos , lo servido por lo comido, a cobrar por todo salario la habitación, la manduca y algo de calderilla.
Y pensando siempre en volver.
Los que ya se han ido están permanentemente conectados con la madre patria (para ellos, madrastra) y siguen las noticias de aquí al día. Ayer, les llegaron las campanas que lanzaron al vuelo los de la gobernación porque los datos del desempleo en mayo no se recordaban tan cascabeleros desde que se inventó esa vara de medir nuestras flacuras: cien mil parados menos. Albricias.
Vale, ahora sólo faltan otros cuarenta y nueve mayos iguales para que dejemos las cifras del paro «a pre»... o sesenta, si hablamos de desempleados los cien mil siguen en su empleo.
Pero esa alegría quedará embargada hasta dentro de cuatro meses. Entonces se sabrá cuántos de esos cien mil afortunados conservan ese empleo que ahora es toda una lotería.