DESDE MI PALOMAR por JOSÉ LUIS PRADA
No todo es tan negativo…
Jueves 20, viaje a León, había que estar en una subasta de obras de artistas leoneses realizadas sobre botellas magnum de varias bodegas de Tierra de León y de El Bierzo. «Vinos con arte-Botellas imposibles»
La idea era muy buena, por eso fuimos, a presenciar la subasta (estábamos nosotros allí representados). La verdad es que me sorprendió la diversidad de matices y de interpretaciones que se pueden hacer sobre una simple botella de vino, y muy importante, que el total íntegro de la subasta era para la Cruz Roja… Sí señor. Un diez por la idea y otro más por los fines… para los organizadores Isamar y Espacio E. Menos mal que a pesar de los pesares aún hay gente que piensa… y piensa en positivo… Catorce obras sobre catorce vinos de nuestra tierra… ¡ole!... así se juega…
Desde aquí, a las siete de la mañana de hoy viernes, propongo con solemnidad el invitar a los catorce artistas a disfrutar de un día en nuestra casa de Canedo… ellos no han cobrado nada y merecen un reconocimiento al que nos prestamos gustosos para que el año que viene se pueda repetir otra vez esta subasta, en bien de la Cruz Roja… Nosotros compramos dos obras, una, la de nuestro vino, nos gustó sobremanera… la expondremos en un lugar de honor en El Palacio y otra, la del vino «Carracedo»… que también expondremos…
También estuvimos en el acto que se celebró en el Conde Luna para conmemorar los cinco años de existencia del periódico digital León Noticias. Un acontecimiento del que no pudimos disfrutar plenamente… llegamos algo tarde. Hay que reconocer que es un logro el mantener viva una idea empresarial a lo largo de cinco años en estos tiempos… Se demuestra que con afán, con capacidad de riesgo y, sobre todo, con ilusión, se puede salir adelante… Eso es luchar por ti ¡por supuesto! y a la vez mantener la llama encendida de que en León no debemos quedarnos «a verlas venir». ¡Ah! y otra cosa, en el cóctel se dieron cosas elaboradas y producidas en León… ese es el tema… o sí, o sí, nadie y digo nadie nos va a sacar del pozo, o gastamos de lo que producimos nosotros o seguiremos mendigando ayudas y subvenciones como pordioseros… eso lo tengo claro desde hace muchos años.
Decía antes que llegamos tarde al acto porque previamente fuimos al Hospital Princesa Sofía a saludar a Vicente, que lleva allí más de un mes sin moverse al lado de su hijo Iván, al que un coche, en mala hora, arrolló haciendo deporte en un paso de peatones, ahí, en León, la verdad es que la visita nos llenó de emoción y, a la vez, de ilusión, porque vimos que Iván va a salir adelante… sin duda ninguna… ¿por qué?, por el cariño, la perseverancia y, sobre todo, por el amor de padre que despliega este hombre… Vicente trabaja en la Cooperativa de Cacabelos y está con nosotros todos los fines de semana desde que empezamos en Canedo, hace doce años. Es un referente en nuestra casa al que respeta y aprecia todo el mundo, clientes, compañeros y, por supuesto, tanto Flor como yo.
Según íbamos llegando al Complejo de Hospitales no salía de mi asombro, ¿qué era aquello? Yo conocí aquel hospital, el Virgen Blanca, en los años 80, no había vuelto a pasar por allí. Estaba anonadado, ese complejo en el que entrábamos era increíble, grande, muy grande, pero a la vez, con estética, a pesar de su porte «ciclópeo» había armonía en su concepción, una vez dentro, en la sala de espera, se me antojó razonar… siempre lo hago, es una manera de no perder el tiempo… Aquellos edificios, no sé lo que costarían, mucho, bastante más de lo normal… eso desde luego, pero honradamente creo que mereció la pena… León puede presumir de un Hospital al más alto nivel, como cualquier gran ciudad de cualquier lugar del mundo… eso es innegable y tiene su peso… hablo siempre desde el no conocimiento de los entresijos ni de la parte técnica que pueda albergar allí dentro, eso no lo puedo valorar, pero algo en el subconsciente me dice que ese Hospital es un auténtico lujo para nuestro León y del cual podemos presumir… Me atrevo a decir que las prestaciones que ofrece no desmerecerán del porte tan impresionante que me causó ese conjunto de edificios… Ahora, aquí, en la provincia todo son lamentaciones y quejas de lo mal que estamos… eso siendo en una parte verdad, no debe oscurecer nuestro entendimiento ni nuestra percepción de que hay cosas que están ahí para sentirnos orgullosos…
Esta consideración que antecede puede que algún leonés le parezca una falacia por mi parte… Le digo a ese alguien que manifiesto esa apreciación tal cual me sale de dentro, sin trabas ni cortapisas… y que tampoco pondré en tela de juicio el que haya gente que no lo aprecie así. Punto.