CORNADA DE LOBO
Golpe de mano
Teniendo un con qué, no hay que esperar un cuándo.
¿Corre agua por tu sitio?...
Pues ponla a trabajar, te lo hace gratis... un molino, una sierra, un batán, una fábrica de luz...
Lo bueno del agua es que no pierde un ápice de su energía tras dártela a ti, ya que si alguien decidiera poner otro rodezno o turbina unos metros más abajo, le rendiría otro tanto... y así, sucesivamente, hasta que el mar le coma el ímpetu a ese río.
Ninguna otra energía tiene este don inagotable y, además, esa limpieza... las demás se queman, atufan, se agotan y nos empobrecen.
Ponte a mirar... esta tierra está bendecida por muchos ríos, arroyos y torrentes... unos treinta mil kilómetros.
Después, ponte a suponer, echa cuentas... ¿eres capaz de calcular todos los kilowatios que se te están escapando entre los dedos aguas abajo?...
Y ahora, si persistes en llorar con las manos a la espalda mirando a los cerros oficiales o esperando el maná de la ministra Apabarda... pues ese de ahí y este menda nos reiremos de tu desgracia a mandíbula batiente (a mandíbula batiente sólo se ríen las calaveras; quizá mejor ensayemos la carcajada).
En fin, si tienes agua... mójate.
Es un premio inmerecido que la naturaleza te puso en esta tierra..
Pero no olvides: el desierto corre que se las pela y llama a tu puerta. Mañana tendrás menos agua que hoy, los estiajes irán diezmando peces y matando vida... bajará el caudal, subirán el consumo, los vertidos... y eso no pinta nada bién... adelántate a lo que se anuncia... mima el agua, retén el agua... y deja que el agua trabaje para tí, pero permitiendo que después siga siendo doncella río abajo.
Tampoco olvides que si el agua es de todos, su energía también, así que es el común y no el particular quien debe aprovechar esa riqueza... úrgeles a ello a tu concejo, al ayuntamiento... y si Montoro quiere cobrar ahora por las placas solares, convencerás a tu junta vecinal para que dé un golpe de mano en el tablero de juego de las eléctricas y construya una fábrica de luz... incluso para regalar esa energía... quizá así vuelva alguna gente a tu pueblo.