La opinión del lector
Requiem por el
pequeño autobús
No sirvio de nada correr la voz, recoger firmas y movilizar a la gente para que no nos dejarán sin el autobús más pequeño de todos. No creo que porque fuera el más pequeño fuera el más inútil, pero alguién decidió que la gente del barrio del Ejido principalmente no tuviera derecho a ir al centro.
En realidad es una putada para todos; para la gente joven que viene de la estación de autobuses (¿sabe a cuánto está el taxi actualmente? pues demasiado caro para muchos) y para el resto de gente, unos van al instituto (Giner de los Ríos), otros son minúsvalidos o personas mayores cuyas piernas no dan más de sí, pero que deben ir a los ambulatorios de la Condesa o a comprar al centro,o a ver a los hijos y nietos que viven en otros barrios.
Me parece muy mal, porque siempre pierden los mismos, los más débiles y con menos recursos. Luego dirán que León se despuebla, pero con estos recortes tan absurdos, ¿quién se va a quedar aquí?
A quién corresponda le pido que recapacite. Si su madre tuviera que usar este autobus todos los días seguro que no lo quitaban, no... pero como aquí no hay «sobres» de por medio, ni es época de elecciónes, pues a jorobarse toca.
La verdadera reforma
de la administración
Leo en el Diario de León que el 67,7% de los alcaldes de la provincia de León no podrán cobrar un sueldo mensual. ¿Y así quiere el Gobierno ahorrar millones de euros?
¡Esto es el chocolate del loro! La verdadera reforma es la que no quiere acometer el Gobierno de la nación.
La verdadera reforma de la administración pasa por la poda de tantos políticos con sueldazos de infarto, de los cuales sobran la mitad por lo menos.
Y la verdadera reforma pasa también por cambiar la Ley Electoral para que se implanten de una vez por todas las listas abiertas. Lo importante realmente es que que cada uno pueda votar, en libertad (eso es democracia), a quien quiera, no a una lista cerrada, que ha sido elaborada previamente por los órganos de gobierno de un partido.
Los 8.250 ayuntamientos que existen en toda España tienen que ser reducidos de manera inmediata a un número razonable, por ejemplo a unos 2.500. Y las comunidades autónomas también deberían reducirse a la mitad. Así se gestiona un país, no incrementando los gastos mientras no hay inversión para crear puestos de trabajo.