EN BLANCO
Princenton
León, dicen, es un estado de ánimo. Y ahora que corren malos tiempos para la balanza de la economía, cuando parece que solo el platillo de la exportación aguanta el carro, me cuentan que Alfredo Puente, gran generador de proyectos imaginativos de éxito y por eso mismo muy cotizado en el mercado cultural, ha cantado bingo a lo grande. Desde esa factoría de innovación que es La Colaborativa (www.lacolaborativa.org), y junto a un equipo formado por David Jiménez, David Navarro y Javier Henanz, acaban de dar forma al nuevo sitio web de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Princenton (soa.princenton.edu), uno de los centros de conocimiento más prestigiosos a nivel mundial. Ya lo ven, tecnología autóctona, desarrollada en nuestro humilde solar, capaz de ofrecer soluciones a un campus salpicado de edificios neogóticos y unos niveles de erudición difícilmente superables, cuya atmósfera amistosa y liberal inspiró los primeros libros de Scott Fitzgerald, uno de mis absolutos dioses literarios.
Si McLuhan nos dejó aquella certera y atinada máxima de que el medio es el mensaje, el correr de los tiempos nos enseña ahora que ese medio es la comunidad de personas, profesionales y universitarios que trabajan de manera abierta y distribuida para resolver y hacer más accesibles las tecnologías de la información. Aunque no me guste dar consejos, pues odio que me los den a mí, yo les recomendaría que entren en el sitio web, visítenlo y juzguen por ustedes mismos. Y recuerden aquella famosa frase con la que presentaban al televisivo Equipo A y que le viene al pelo a este joven equipo de profesionales treintañeros: «Si alguna vez se encuentra con ellos, quizá pueda contratarlos». La solución es muy simple: en la castiza calle Serranos número 19 de León, sita en el antaño nobiliario barrio de Santa Marina, les darán más pistas.