LA LIEBRE
Paquirrín
Se espera a Paquirrín por Babia para aprender cómo se hace negocio con poco más de la EGB, una dieta de madrugones no antes de las tres de la tarde y un diccionario de español con cien palabras.
Unos atributos con los que meter para la andorga 4.000 euros por dos horas de aporreo de una mesa de mezclas, que es en lo que ha quedado el cruce de un torero con una folclórica, a quien le pusieron en los brazos antes el Hola que el guaje: «Ha tenido usted una exclusiva». Un fenómeno evolucionado -al que menos mal que le dio por la música y se le quitó de la cabeza la idea de ser futbolista del Madrid- que ahora convoca centenares de jóvenes en las fiestas de pueblo para copiar el modelo de éxito. El triunfador subido al estrado del antidj, mientras en los praos lo observan los rapaces que se han pasado el mes de julio de soba en soba, curtidos por el sol para meter la hierba en casa y tirar de un ganado familiar que apenas genera en cuatro meses las mismas rentas que el bolo de una noche del pequeño de la Pantoja. Quítate el top!
La visita de Kiko Rivera cae por la montaña la misma semana en la que la Junta ha presentado su nuevo sistema de reservas de caza. Un portal de pujas por internet que termina por consagrar la máxima de que la cacería queda para los señoritos, como en aquella España de Los santos inocentes, con pueblos leoneses llenos de Paco El Bajo para seguir el rastro y salpicados de Azarías que se orinen las manos por la mañana para que no se le agrieten. La caza, informan desde Valladolid, no puede estar subvencionada; coño, ni el Twizzy.
La fórmula perfecta para sacar dinero, vincular parte a la zona con el consiguiente ahorro de las subvenciones complementarias de las antiguas zonas de influencia socioeconómica y dejar tajada para los colegas de la Fundación Cesefor, donde están desde la Diputación de Soria y la Universidad de Valladolid hasta las asociaciones forestales que sacan los recursos de los montes leoneses y se llevan el valor añadido a Castilla, los empresarios de la madera y una empresa al borde la quiebra.
Otro temazo del verano para que bailemos todo al son que marca la Junta entre los aplausos de los que mandan.
Pínchala otra vez Kiko que hay gente nueva.