La opinión del lector
Un país solidario
Hace bastante tiempo don Martín Martínez, Cronista Oficial de Astorga y buen amigo, me otorgaba o bautizaba con el sobrenombre de «doctor Solidaridad». Todo ello debido a que mi afición a la escritura y los humildes beneficios generados de las ventas de mis libros, los he dedicado, dedico y dedicaré a los más necesitados. Pero no es de mí de quien deseo hablar, sino de la multitud de seres humanos anónimos que tanto hacen por los demás de manera altruista y a los que yo quiero nombrar como: Verdaderos/as Catedráticos/as de la Solidaridad. En muchas ocasiones, me he tropezado con gente cargada de buenos sentimientos, de corazones abiertos a los problemas de sus semejantes y de querer ayudar como buenamente puedan. La verdad es que eso emociona enormemente y en estos días, los que puedan ver televisión, podrán comprobar las respuestas tan sinceras a las llamadas de esas personas que necesitan una ayuda tan necesaria. Emociona, todavía más, el cariño con el que todos/as los solidarios/as trasmiten ese deseo. Seguramente, nos gustaría ver y oír a los que llevan las riendas de este maravilloso país o a los que intentan llevarlas, tomar buena nota de todo esto. Esperamos y deseamos que no olviden que sus gobernados/as, en su mayoría, son abanderados/as de la solidaridad, ejemplos vivos de los que se aprenden las bases más sólidas para hacer las cosas mucho mejor. No puedo finalizar este escrito sin dar las gracias y un abrazo intenso a estos Catedráticos/as de la Solidaridad de este hermoso país y de otros muchos. Estoy con ellos/as porque, entre todos/as y con el corazón despierto, tratamos de poner alas de esperanza al rumoroso viento.
Luis Fdez. Terrón. astorga