EDITORIAL
Más penas para atajar a los pirómanos
La reforma del Código Penal que acaba de presentar el Gobierno incluye nuevas medidas agravantes en el caso de los incendios forestales. Bien porque estos se produzcan y amenacen los cascos urbanos o bien porque se provoquen en circunstancias meteorológicas que faciliten su propagación. El endurecimiento de la ley resulta una circunstancia de gran relevancia para intentar atajar esta lacra en la provincia de León, que es una de las más castigadas históricamente por la acción de los pirómanos. En los citados supuestos, además de los que ya estaban considerados como agravantes en el texto vigente, la pena se incrementa y pasa a ser de tres a seis años de prisión.
Desde el punto de vista de la prevención coercitiva el refuerzo de los castigos resulta una noticia tan buena como indispensable para tratar de contener la acción de los desalmados que durante una buena parte del año ponen en jaque el patrimonio y la riqueza natural de la provincia y más allá las vidas de los integrantes de las brigadas que intentan sofocar los siniestros. Además la reforma prevé que cuando las llamas afecten a espacios naturales protegidos los autores puedan ser castigados con la pena superior en grado.
La modificación del Código se anuncia coincidiendo, ayer mismo, con la imputación por imprudencia de un hombre al que se atribuye el incendio que recientemente arrasó unas cuarenta hectáreas en una zona de tanto valor ecológico como es el entorno de Caldas de Luna.