La opinión del lector
Padres frente a la Lomce
En la situación actual de recortes históricos que está sufriendo la Educación Pública y el ataque ideológico del poder en contra de la Escuela Pública, las familias no podemos quedarnos mudas. El ministro de Educación ha criticado la próxima huelga general de educación y la criticó por ser, según él, una huelga política. Las familias, que luchan con todo el sector educativo, no quieren hacer política en los centros. Luchan por la defensa y el futuro de sus hijos e hijas y si, en esta lucha, nos unimos con el resto de los actores sociales, estudiantes, sindicatos, movimientos sociales, un ejemplo es Felampa, seremos más fuertes.
La Lomce, está ya en la fase final del trámite parlamentario que llevará a su aprobación y como familias nos preguntamos:
¿Podemos permanecer indiferentes cuando lo que hasta ahora se consideraba «el servicio público de la educación» pasará a ser un sistema de «prestación de servicios educativos» al igual que son considerados los taxis? ¿Tranquilos cuando donde hasta ahora el ciudadano era «sujeto de derecho a la educación» pasará a ser simple «beneficiario»?
La educación no es un un servicio de limpieza o algo similar, es una responsabilidad de los poderes públicos que no pueden eludir. No podemos permanecer indiferentes mientras desde el poder se diseñan estrategias legales para convertir el derecho fundamental de las personas en una mercancía, un negocio para el beneficio de unos pocos.
¿Podemos permanecer indiferentes sabiendo que se va a eliminar en la nueva ley todo poder decisorio a la comunidad educativa en la gestión y organización de los centros? ¿Para qué entonces el Consejo Escolar? ¿Aceptamos un Consejo Escolar despojado de sus funciones decisorias, sólo como mero adorno? Si queremos educar a nuestros hijos e hijas para participar y vivir en la sociedad de forma democrática, es evidente que no podemos hacerlo desde centros educativos no democráticos ni participativos, en los que sea un director, impuesto por la administración política de turno, quien ejerza el gobierno absoluto de los centros educativos.
La Lomce es un proyecto de ley sin base científica y pedagógica, sin debate ni consenso, con una filosofía mercantilista, profundamente privatizadora, que potencia el adoctrinamiento católico en la escuela, segregadora, que devalúa la Formación Profesional, que apuesta por la gestión privada de tipo empresarial en la educación pública, que retrocede en la igualdad, que quiebra los principios de igualdad, mérito y capacidad.
Sabiendo todo eso como familias el día 24 apoyaremos la huelga general de la educación y participaremos activamente en ella por la defensa del derecho a la educación de nuestros hijos e hijas. No queremos que se sacrifique el futuro de nuestros hijos e hijas en el altar del mercado.