La opinión del lector
Castañas, una ayuda
El Bierzo es una de las comarcas de más producción de castañas de España, y destaca además su variedad y su calidad. La producción este año ha sido buena, podría andar sobre las 9.000 toneladas sólo en el Bierzo, esto en cuanto a la comercialización, sin contar con el consumo propio del productor. Este año la demanda fue mayor y como consecuencia el precio se mantuvo durante toda la temporada; algo que no suele ocurrir a menudo, debido principalmente que cuando hay mucha demanda la especulación pierde su efecto. Uno de los factores de dicha demanda fue la escasa producción de Francia e Italia, que son grandes productores y consumidores, esto último el país vecino sobre todo. La mayor productora en Europa es Italia al que le sigue Turquía.
El precio de venta este año ha hecho que mucha gente haya aprovechado para venderlas, ya que se convierte en una ayuda para esta agresiva crisis. Los pueblos se llenaron de gente «apañando» castañas, unos en paro, los estudiantes y trabajadores activos en fines de semana, los jubilados….. incluso los «aprovechados». Quizás este año sirva de experiencia para que muchos que tenían los castaños descuidados los cuiden. Una de las razones de dicho descuido es que la especulación de algunos intermediarios genera unos precios tan bajos que no merece la pena venderlas. Y es que no se pueden vender castañas a céntimos, un kilo son cien castañas.
Hace poco salía una noticia de que la Mesa del Castaño pedía salir de la economía sumergida a estos pequeños productores y fomentar el cooperativismo para acceder a las ayudas del PAC.
De todas formas lo ocurrido este año fue por la escasez de castañas en otros países y esto ayudo a muchas personas a paliar la crisis. Tenemos suerte porque la primera productora mundial de castañas es China con el 25% de la producción mundial y sola la utiliza para el consumo propio que si las exportara estaríamos hablando de precios míseros.
Un otoño sin retoño
Se nos apagó una luz,/ una vida, un amor... Un manto negro cubrió el cielo/ y el mediodía, se tornó en negrura./ Se nos apagó una luz/ una vida, un amor.../ una tormenta de lágrimas,/ un relámpago nos rompió el corazón./ Se nos apagó una luz,/ una vida, un amor.../ Sólo nos quedan recuerdos,/ y un quebranto de dolor./ Seguiremos caminando,/ puesto tenemos, en los brazos,/ un lucero, una vida/ y un amor. ¡Állá donde estés, te lo decido Manolo. Tu tía!