CORNADA DE LOBO
Qué buenos somos
Tiene su hermosura mayestática ese pajarón, el quebrantahuesos, el más grande de las rapaces y de todas las aves ibéricas.
Vivió aquí.
Sabe el lector que desapareció de estas montañas al llegar los años 60. Ya no se vieron más. Resistió su sobrinete el alimoche, pero la suya fue una gran pérdida... ¿irreparable?
Bueno, se intenta reparar cincuenta años después y ya vuelan en Picos de Europa tres ejemplares. En los próximos cinco años se introducirán otros treinta de los que crían en cautividad en una estación biológica de Aragón, al pie de peñas oscenses, para que recolonicen su viejo dominio en la cordillera pirenaica... y en la cantábrica.
Se gastan buenos dineros en ello y están implicadas varias comunidades: Asturias, Castilla y León, Cantabria y Aragón... vascos, navarros y catalanes pasaron de sumarse al proyecto, aunque una buena parte de toda la montaña del norte de España está en su casa... calculo yo que han querido ahorrarse el foro, confiando quizá en que los quebrantahuesos despistados se pasen a sus comunidades (naciones in péctore) y recolonicen lo suyo por la patilla, si es que no están ya echándoles carroña en sus peñas para atraerlos, como lo hace con migas de pan a las palomas un anciano solitario en Santa Ana que a menudo atrapa una y se la guisa porque en su cocina y en su pensión de mierda no cabe otra carne.
En fin, ellos se lo pierden.
O lo ganan. Quizá crean que más importante que introducir al quebrantahuesos sea averiguar antes por qué desapareció, pues de seguir las causas que le llevaron a extinguirse o emigrar (eso parece o aún peor), posiblemente se malogre el buenismo piadoso de este plan o acabe siendo pajarón de comedero. O quizá crean que esto es manipular la naturaleza sólo por decir qué buenos somos y que, por lo mismo, habría que devolver a esas montañas bisontes, uros, cimarrones, dientes de sable o rinocerontes lanudos que un día las poblaron, pero no les veo en estas agudezas; si no están, es por no aforar y punto... pero sobre todo, porque querrán un día criar al quebrantahuesos ellos solitos, ¿qué apuestas?...