EDITORIAL
Un marco estable que regule el sector eléctrico
Lo ocurrido en las últimas horas en el sector eléctrico pone en evidencia que tiene serios problemas y que requiere de un marco estable que evite esas polémicas subastas como la que finalmente ha tenido que ser anulada. El Gobierno ha demostrado que cuando es necesario sabe y puede actuar con celeridad, por lo que queda de algún modo en evidencia que si se necesitan y existe voluntad política surgen cauces para conseguir soluciones ante cualquier crisis.
El Ministerio de Industria ha logrado parar ese terrible incremento del 11% en el precio de la luz que se generaba tras la subasta y aunque sin duda habrá subida en el recibo ahora se baraja que podría situarse en la mitad, en torno al 5%, una mala noticia para los hogares y las empresas pero bastante más razonable que la inicial.
Pero el problema de la factura de la luz, que acumula un 60% de incremento en seis años, necesita una solución que vaya más allá. Las familias no deben seguir pagando errores políticos graves como la moratoria nuclear o las primas a las energías renovables, con unas cantidades económicas que los expertos han denunciado siempre como excesivas.
Para la provincia de León incluso se genera un daño añadido porque se incorpora el carbón de manera automática en las críticas al sistema cuando su coste es muy inferior al generado por esos otros sectores que sí desajustan el sector. España necesita un sector eléctrico estable y que se base en unos criterios técnicos y de eficacia.