EDITORIAL
Recortes que sí tienen efectos en la sanidad
Los llamados ajustes que se vienen aplicando desde que se impuso la teoría de la austeridad como único camino para dejar atrás la crisis generan unos efectos mucho más directos de lo que suelen asegurar los gobernantes. Cuando se ponen en marcha los recortes se intentan aderezar con explicaciones que desvían la atención de esos tijeretazos hacia lo que se suele denominar como prescindible. Pero la cruda realidad devuelve como un boomerang unas situaciones concretas en las que se hace palpable que esas mermas en el servicio que reciben los ciudadanos es algo real y palpable.
Ésta es la situación que se está generando durante estas navidades en los centros sanitarios de León y especialmente en sus servicios de urgencias o consultas. La acumulación de bajas no cubiertas, de vacaciones de personal sin sustituciones o incluso de jubilaciones sin alternativa han mermado los recursos humanos hasta el punto de generar largas colas e incluso citaciones con márgenes de tiempo que van más allá de lo razonable.
Las imágenes que cada día se repiten en centros como el de José Aguado o en las urgencias del Hospital no son tolerables porque además de provocar un daño directo sobre las personas hacen evidente que hay un problema de gestión, probablemente derivado de esos recortes, que lleva a que el servicio sea ineficaz. En servicios como pediatría las esperas superan cualquier límite aceptable. Urge una solución y además urgente y clara.