LA GAVETA
El símbolo
La mejor noticia del Bierzo en los últimos años es la Ponferradina. Sí, ya se sabe que el fútbol es un asunto secundario, pero también hay quien afirma que, de los asuntos secundarios, es el más importante. Como reflejan los medios de comunicación y el interés de la gente. El fútbol es mucho más que un deporte y en el Bierzo de la crisis, la desesperanza y la paulatina desaparición de su fuerza fabril, emerge el cuadro blanquiazul como la única realidad de la comarca que se conoce en toda España. Lo que no es poco.
Este año la Deportiva tiene otro marchamo. Se habla de ella con más respeto y naturalidad. Ya no es un club intruso en segunda, un ave de paso. Es otra cosa y por eso a nadie le sorprende que gane aquí o allá, que juegue bien y que tutee al Zaragoza en la Romareda o al Deportivo en el Toralín. Eso es mucho y el mérito es de sus jugadores y del entrenador. Y de la directiva, que ha sabido reemplazar dignamente a los muchos jugadores que se fueron al final de la temporada anterior, la mejor de la historia del equipo.
La Deportiva es un milagro cotidiano y su lucha romántica y tantas veces desigual por los campos de la península y los archipiélagos, es un ejemplo. De fe y de serenidad. Porque no se advierte ningún nerviosismo en este club. Ahora ya no hay pesimismo ni la sensación de precariedad. La «Ponfe» está donde debe por sus cualidades.
¿Y lo está el Bierzo? ¿Lo está la provincia de León, a la que también representa la Deportiva? Pues claro que no están en su sitio. Ni el Bierzo se merece la infame crisis —cuyos efectos se notan hasta en las gradas semidespobladas del Toralín— ni tampoco el resto de la provincia. Y si bien es cierto que es toda España la implicada en la «debacle», también lo es que la tierra leonesa es una de las que más población pierde cada año. Lo que demuestra el hecho de que no tenemos lo que merecemos, y estamos muy injustamente tratados.
¿Pero quién nos trata mal? ¿Los árbitros de la política? Sería muy complicado entrar en ese debate. Está claro que la experiencia autonómica no ha calado en la tierra leonesa, ni tampoco ha dado grandes frutos. Tanto es así que si hay una comunidad autónoma donde habría muchos partidarios de la recentralización sería la nuestra. Asumiendo el Estado su parte natural y las diputaciones, ampliadas de competencias, la suya.
Pero estoy yendo demasiado lejos. Solo quería resaltar la trayectoria de la Deportiva, su talento y su pelea. Ahora que empieza el año nuevo, los blanquiazules tienen un objetivo claro: continuar en segunda, sin dejar de aspirar a algo mejor. Y los leoneses tenemos otra meta: seguir en la vida, en nuestros afanes, en nuestros sueños y valores. Y detener entre todos esta derrota de cada año. Seguro que se puede hacer mucho más, cada uno en lo que le toca. Y la Deportiva jugando como sabe.