La opinión del lector
Es prioritaria la salud de los ciudadanos
He escrito al gerente de Atención Primaria para denunciar los siguientes hechos: A la hora prevista en mi cita previa (10 de enero), me presento, acompañado de mi esposa (que también estaba citada, para consulta, con el mismo volante), en el Ambulatorio de la Condesa. Al llegar a la sala de espera, repleta de pacientes, observamos cierta inquietud en los mismos. Un anuncio inserto en la puerta de la consulta, hacía presagiar que algo anormal estaba pasando allí. Decía, más o menos: «Tenemos problemas informáticos y estamos atendiendo a pacientes de otros médicos. Les rogamos paciencia en su espera».
Al salir la auxiliar para proclamar el orden de entrada de los pacientes había varios citados pero no incluidos en la lista de consulta. Más tarde, aparece una nueva lista, con más nombres de los que estaban allí esperando. El desorden era evidente. Nuestra perplejidad continuaba en aumento a medida que pasaban los minutos.
¿Es posible que para una sola mañana se le asignen a un solo médico nada menos que un total de 75 pacientes? Así lo manifestaba el personal facultativo de la consulta que relatamos. Esta lista de pacientes no puede ser humanamente atendible bajo cualquier punto de vista que se mire.
En nuestro caso, no pudimos ser atendidos por nuestro médico titular, ni tampoco por el otro asignado porque estaba también ausente.
Mi señora, tuvo necesidad de ausentarse en torno a las 13.00 horas, y yo permanecí allí hasta que las 13:30, cuando fui llamado y ello, porque otros pacientes se habían ausentado ante la larga espera.
Entendí que, ante tal situación, no era momento de comentar el motivo de mi consulta de salud, máxime con un doctor que era la primera vez que me veía y que no me conocía de nada. Sólo le pedí unas recetas de medicamentos necesarios para nuestro tratamiento. Me dijo que sólo podía darme dos, y mi petición para mí y para mi esposa, era de muchas más
Le dije que podíamos dar por concluida nuestra consulta, que duró breves segundos. Volveremos otro día para regularizar nuestra situación.
Cuando hay motivos excepcionales todos hemos de ser razonablemente flexibles, pero sobre lo que aquí viene ocurriendo en los últimos tiempos es difícil encontrar un calificativo adecuado.
La Seguridad Social que hemos venido disfrutando ha sido modélica y de un prestigio evidente, pero, por favor, no dejen ustedes, o a quien corresponda, que el deterioro sea tan notorio. Pongan coto inmediato para que esto no suceda, con su imaginación, participación y esfuerzo.
Los doctores, con su gran profesionalidad, en la mayoría de los casos, su gran dedicación, experiencia, conocimiento del paciente y su ojo clínico, son la base fundamental de todo este entramado.
Pero la burocracia, el trámite, y una gerencia bien entendida, nos lleva a la conclusión de estar lejos de lo que debería ser y en la realidad, resulta impropia, inadecuada e inepta. Es que esto de la salud de los ciudadanos es lo prioritario sobre otros conceptos que deberían ocupar un lugar mucho más alejado.