La opinión del lector
La minería, una víctima de la especulación
La minería se ha convertido en una víctima de la especulación, tanto política como económica. Resulta difícil entender como la está utilizando políticamente este Gobierno: primero la lleva al límite de la desaparición, luego queriendo que esta prosiga mas allá de 2018, y más tarde nos dice que acatará las decisiones de la Unión Europea sobre las ayudas a la producción, con lo cual desaparecerán las minas en dicha fecha.
Está claro que las empresas no van a devolver las ayudas. Estamos ante un continuo baile que lo que está provocando es un empobrecimiento tanto moral como económico de nuestras comarcas. Nos están «vendiendo la moto» usando soluciones virtuales; me explico: No han invertido ni un euro, las ayudas de 2013 no las han dado, las de 2014 sólo se las darán a empresas que estén fuera del concurso de acreedores ¡qué casualidad! Están todas. Lo único que hicieron fue aumentar el plazo. El real decreto que obliga a las eléctricas a la compra del carbón autóctono se acaba este año; luego veremos, el 80% de los trabajadores de la minería al ERE, unos cobrando paro y otros no. Los trabajadores en activo en unas pésimas condiciones laborales, vamos si esto sigue así habrá un desmantelamiento total de las comarcas mineras.
Además otra hipocresía de este Gobierno es el decir que se necesita un esfuerzo por parte de los empresarios y los trabajadores para alcanzar la competitividad necesaria para poder hacer frente a las importaciones de carbón procedentes de terceros países, cuando sabemos —ellos no lo sé— que el carbón importado cuesta lo mismo y es de peor calidad que el nuestro. Además resulta que el ministro de Industria, José Manuel Soria, nos sale con otra historia diciendo que el nuevo Parlamento Europeo posterior a las elecciones del 25 de mayo tendrá planteamientos más racionales en torno a la minería.
Ante todo esto podemos decir que ¡basta ya! La minería la han desmontado físicamente y ahora la quieren desmontar moralmente. Todo han sido palabras y más palabras, entre intereses especulativos de políticos y grandes financieras. ¿Por qué el ministro de Industria no visita las cuencas mineras? Ahora lo único que importa es vender política de mentiras para sacar tajada de las elecciones europeas.
Nosotros no queremos explotar el carbón autóctono mientras en China o en Australia se están aprovisionando, en todos los países del mundo menos aquí.
Por último decir que esto no me sorprende, y advertir que la minería en León o en Asturias es como la aceituna en Andalucía o el vino en La Rioja: si desaparece, las comarcas también. Este Gobierno y sobre todo este ministro no entienden que la energía de elaboración propia es el motor de la economía de un país, y no su dependencia foránea. Parece ser que con este señor no hay nada que hacer. Dice el refrán que lavar la cabeza del «burro» es perder el jabón.
Mejor control sobre las armas policiales
Los diferentes gobiernos, desde tiempo inmemorial, son los responsables de la formación de los miembros y personal de los cuerpos de seguridad del Estado. Todo Gobierno y en especial sus respectivos ministros del Interior han permitido armar y el uso de armas de fuego a individuos sin un completo análisis psicológico y sin una formación completa para discernir en Justicia cómo y cuando usar el armamento. Como garantes de la justicia y salvaguardia de los derechos humanos de todos los ciudadanos, son culpables del delito de lesa humanidad. Los Cuerpos de Seguridad son del y para el pueblo, y no del Estado para oprimir o dirigir a su conveniencia al pueblo.